Publicidade

Salmos 131

Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. Salmo de David.

1 Señor, mi corazón no es orgulloso;

mis ojos no son altivos.

No me intereso en cuestiones demasiado grandes

o impresionantes que no puedo asimilar.

2 En cambio, me he calmado y aquietado,

como un niño destetado que ya no llora por la leche de su madre.

Sí, tal como un niño destetado es mi alma en mi interior.

3 Oh Israel, pon tu esperanza en el Señor,

ahora y siempre.

Veja também

Publicidade
Bíblia Online Bíblia Online

Bíblia Online • Versão: 2026-06-22_10-02-25-