20 ¡Protégeme! ¡Rescata mi vida de sus manos!
No permitas que me avergüencen, pues yo en ti me refugio.
21 Que la integridad y la honestidad me protejan,
porque en ti pongo mi esperanza.
20 ¡Protégeme! ¡Rescata mi vida de sus manos!
No permitas que me avergüencen, pues yo en ti me refugio.
21 Que la integridad y la honestidad me protejan,
porque en ti pongo mi esperanza.