22 Así dice el Señor y Dios:
«Hacia las naciones alzaré mi mano,
hacia los pueblos levantaré mi estandarte.
Ellos traerán a tus hijos en sus brazos
y cargarán a tus hijas en sus hombros.
23 Los reyes te adoptarán como hijo
y sus reinas serán tus nodrizas.
Se postrarán ante ti rostro en tierra
y lamerán el polvo que tú pises.
Sabrás entonces que yo soy el Señor
y que no quedarán avergonzados los que en mí confían».