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EZEQUIEL 8

RVES

Idolatria no templo

1 Em 17 de setembro,8.1 Em hebraico, No quinto [dia] do sexto mês, do antigo calendário lunar hebraico. O ano foi 592 a.C.; ver também nota em 1.1. no sexto ano do exílio do rei Joaquim, enquanto as autoridades de Judá estavam em minha casa, a mão do Senhor Soberano veio sobre mim. 2 Vi uma figura semelhante a um homem:8.2a Conforme a Septuaginta; o hebraico traz semelhante a fogo. da cintura para baixo, parecia uma chama ardente, e, da cintura para cima, tinha a aparência de âmbar reluzente.8.2b Ou de metal polido. 3 Ele estendeu algo que parecia uma mão e me pegou pelos cabelos. Então o Espírito me elevou entre a terra e o céu e me transportou para Jerusalém, numa visão dada por Deus. Fui levado à porta norte do pátio interno do templo, onde havia um ídolo que provocou o ciúme do Senhor. 4 De repente, estava ali a glória do Deus de Israel, como eu tinha visto antes no vale.

5 Então o Senhor me disse: "Filho do homem, olhe para o norte". Olhei para o norte e ali, perto da entrada da porta junto ao altar, estava o ídolo que havia provocado o ciúme do Senhor.

6 "Filho do homem", disse ele, "você o que estão fazendo? os pecados detestáveis que o povo de Israel comete para me afastar de meu templo? Venha, e eu lhe mostrarei pecados ainda mais detestáveis que estes!" 7 Então ele me levou à porta do pátio do templo, onde vi um buraco no muro. 8 Disse-me: "Agora, filho do homem, cave no muro". Cavei no muro e encontrei uma passagem escondida.

9 "Entre", disse ele, "e veja os pecados perversos e detestáveis que cometem ali!" 10 Entrei e vi as paredes cobertas de desenhos de toda espécie de animal que rasteja e de criaturas detestáveis. Também vi diversos ídolos8.10 É provável que o termo hebraico (lit., coisas redondas) se refira a esterco. adorados pelos israelitas. 11 Estavam ali setenta autoridades de Israel, e no meio estava Jazanias, filho de Safã. Cada um deles segurava um incensário do qual subia uma nuvem de incenso.

12 Então o Senhor me disse: "Filho do homem, você o que as autoridades de Israel fazem com seus ídolos em salas escuras? Dizem: O Senhor não nos ; o Senhor abandonou nossa terra!". 13 E acrescentou: "Venha, e eu lhe mostrarei pecados ainda mais detestáveis que estes!".

14 Em seguida, levou-me até a porta norte do templo do Senhor, onde algumas mulheres estavam sentadas chorando pelo deus Tamuz. 15 "Filho do homem, você isso?", ele perguntou. "Venha, e eu lhe mostrarei pecados ainda mais detestáveis que estes!"

16 Em seguida, levou-me para o pátio interno do templo do Senhor. Na entrada do templo, entre o pórtico e o altar, havia cerca de 25 homens com as costas para o templo do Senhor. Estavam voltados para o leste, prostrados no chão, e adoravam o sol.

17 "Filho do homem, você isso?", perguntou ele. "Será que não significa nada para o povo de Judá cometer esses pecados detestáveis que levam a nação inteira à violência, que a fazem zombar de mim8.17 Em hebraico, que põem o ramo junto ao nariz. e provocar minha ira? 18 Por isso responderei com fúria. Não os pouparei nem terei piedade. Mesmo que clamem bem alto, não os ouvirei."

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1 Y ACONTECIO en el sexto año, en el mes sexto, á los cinco del mes, que estaba yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de , y allí cayó sobre la mano del Señor Jehová. 2 Y miré, y he aquí una semejanza que parecía de fuego: desde donde parecían sus lomos para abajo, fuego; y desde sus lomos arriba parecía como resplandor, como la vista de ámbar. 3 Y aquella semejanza extendió la mano, y tomóme por las guedejas de mi cabeza; y el espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y llevóme en visiones de Dios á Jerusalem, á la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el aquilón, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que hacía celar. 4 Y he aquí allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo. 5 Y díjome: Hijo del hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del aquilón. Y alcé mis ojos hacia el lado del aquilón, y he aquí al aquilón, junto á la puerta del altar, la imagen del celo en la entrada. 6 Díjome entonces: Hijo del hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí, para alejarme de mi santuario? Mas vuélvete aún, y verás abominaciones mayores. 7 Y llevóme á la entrada del atrio, y miré, y he aquí en la pared un agujero.

8 Y díjome: Hijo del hombre, cava ahora en la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta.

9 Díjome luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí.

10 Entré pues, y miré, y he aquí imágenes de todas serpientes, y animales de abominación, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared alrededor.

11 Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Saphán estaba en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y del sahumerio subía espesura de niebla.

12 Y me dijo: Hijo del hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas? porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha dejado la tierra.

13 Díjome después: Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos.

14 Y llevóme á la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al aquilón; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando á Tammuz.

15 Luego me dijo: ¿No ves, hijo del hombre? Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que éstas.

16 Y metióme en el atrio de adentro de la casa de Jehová: y he aquí junto á la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros al oriente, y encorvábanse al nacimiento del sol.

17 Y díjome: ¿No has visto, hijo del hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado la tierra de maldad, y se tornaron á irritarme, he aquí que ponen hedor á mis narices.

18 Pues también yo haré en mi furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia, y gritarán á mis oídos con gran voz, y no los oiré.

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