8 Pues les digo que Cristo Jesús vino a ser siervo de los judíos para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a nuestros antepasados,
9 y para que los que no son judíos glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito:
«Por tanto, yo te confesaré entre las naciones,
y cantaré salmos a tu nombre.»2 S 22.50;Sal 18.49.
10 Y en otra parte dice:
«Alégrense, naciones, con su pueblo.»Dt 32.43.
11 Y también dice:
«Alaben al Señor todas las naciones,
y exáltenlo todos los pueblos.»Sal 117.1.
12 Y otra vez dice Isaías:
«Se alzará la raíz de Yesé;
se levantará para gobernar a las naciones,
las cuales pondrán en él su esperanza.»Is 11.10.
13 ¡Que el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en la fe, para que desborden de esperanza por el poder del Espíritu Santo!