Pular para o conteúdo
Publicidade

1 Reis 22

IRB20

1 TRES años pasaron sin guerra entre los Siros é Israel. 2 Y aconteció al tercer año, que Josaphat rey de Judá descendió al rey de Israel. 3 Y el rey de Israel dijo á sus siervos: ¿No sabéis que es nuestra Ramoth de Galaad? y nosotros callamos en orden á tomarla de mano del rey de Siria. 4 Y dijo á Josaphat: ¿Quieres venir conmigo á pelear contra Ramoth de Galaad? Y Josaphat respondió al rey de Israel: Como yo, así ; y como mi pueblo, así tu pueblo; y como mis caballos, tus caballos. 5 Y dijo luego Josaphat al rey de Israel: Yo te ruego que consultes hoy la palabra de Jehová. 6 Entonces el rey de Israel juntó los profetas, como cuatrocientos hombres, á los cuales dijo: ¿Iré á la guerra contra Ramoth de Galaad, ó la dejaré? Y ellos dijeron: Sube; porque el Señor la entregará en mano del rey. 7 Y dijo Josaphat: ¿Hay aún aquí algún profeta de Jehová, por el cual consultemos? 8 Y el rey de Israel respondió á Josaphat: Aun hay un varón por el cual podríamos consultar á Jehová, Michêas, hijo de Imla: mas yo le aborrezco porque nunca me profetiza bien, sino solamente mal. Y Josaphat dijo: No hable el rey así. 9 Entonces el rey de Israel llamó á un eunuco, y díjole: trae presto á Michêas hijo de Imla. 10 Y el rey de Israel y Josaphat rey de Judá estaban sentados cada uno en su silla, vestidos de sus ropas reales, en la plaza junto á la entrada de la puerta de Samaria; y todos los profetas profetizaban delante de ellos. 11 Y Sedechîas hijo de Chânaana se había hecho unos cuernos de hierro, y dijo: Así ha dicho Jehová: Con éstos acornearás á los Siros hasta acabarlos. 12 Y todos los profetas profetizaban de la misma manera, diciendo: Sube á Ramoth de Galaad, y serás prosperado; que Jehová la dará en mano del rey. 13 Y el mensajero que había ido á llamar á Michêas, hablóle, diciendo: He aquí las palabras de los profetas á una boca anuncian al rey bien: sea ahora tu palabra conforme á la palabra de alguno de ellos, y anuncia bien. 14 Y Michêas respondió: Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré. 15 Vino pues al rey, y el rey le dijo: Michêas, ¿iremos á pelear contra Ramoth de Galaad, ó la dejaremos? Y él respondió: Sube, que serás prosperado, y Jehová la entregará en mano del rey.

16 Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces he de conjurarte que no me digas sino la verdad en el nombre de Jehová?

17 Entonces él dijo: Yo á todo Israel esparcido por los montes, como ovejas que no tienen pastor: y Jehová dijo: Estos no tienen señor: vuélvase cada uno á su casa en paz.

18 Y el rey de Israel dijo á Josaphat: ¿No te lo había yo dicho? Ninguna cosa buena profetizará él acerca de , sino solamente mal.

19 Entonces él dijo: Oye pues palabra de Jehová: Yo vi á Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto á él, á su diestra y á su siniestra.

20 Y Jehová dijo: ¿Quién inducirá á Achâb, para que suba y caiga en Ramoth de Galaad? Y uno decía de una manera; y otro decía de otra.

21 Y salió un espíritu, y púsose delante de Jehová, y dijo: Yo le induciré. Y Jehová le dijo: ¿De qué manera?

22 Y él dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: inducirlo has, y aun saldrás con ello; sal pues, y hazlo así.

23 Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos estos tus profetas, y Jehová ha decretado el mal acerca de ti.

24 Llegándose entonces Sedechîas hijo de Chânaana, hirió á Michêas en la mejilla, diciendo: ¿Por dónde se fué de el espíritu de Jehová para hablarte á ti?

25 Y Michêas respondió: He aquí lo verás en aquel día, cuando te irás metiendo de cámara en cámara por esconderte.

26 Entonces el rey de Israel dijo: Toma á Michêas, y vuélvelo á Amón gobernador de la ciudad, y á Joas hijo del rey;

27 Y dirás: Así ha dicho el rey: Echad á éste en la cárcel, y mantenedle con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz.

28 Y dijo Michêas: Si llegares á volver en paz, Jehová no ha hablado por . En seguida dijo: Oid, pueblos todos.

29 Subió pues el rey de Israel con Josaphat rey de Judá á Ramoth de Galaad.

30 Y el rey de Israel dijo á Josaphat: Yo me disfrazaré, y entraré en la batalla: y vístete tus vestidos. Y el rey de Israel se disfrazó, y entró en la batalla.

31 Mas el rey de Siria había mandado á sus treinta y dos capitanes de los carros, diciendo: No peleéis vosotros ni con grande ni con chico, sino sólo contra el rey de Israel.

32 Y como los capitanes de los carros vieron á Josaphat, dijeron: Ciertamente éste es el rey de Israel; y viniéronse á él para pelear con él; mas el rey Josaphat dió voces.

33 Viendo entonces los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, apartáronse de él.

34 Y un hombre disparando su arco á la ventura, hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura; por lo que dijo él á su carretero: Toma la vuelta, y sácame del campo, que estoy herido.

35 Mas la batalla había arreciado aquel día, y el rey estuvo en su carro delante de los Siros, y á la tarde murió: y la sangre de la herida corría por el seno del carro.

36 Y á puesta del sol salió un pregón por el campo, diciendo: ­Cada uno á su ciudad, y cada cual á su tierra!

37 Y murió pues el rey, y fué traído á Samaria; y sepultaron al rey en Samaria.

38 Y lavaron el carro en el estanque de Samaria; lavaron también sus armas; y los perros lamieron su sangre, conforme á la palabra de Jehová que había hablado.

39 Lo demás de los hechos de Achâb, y todas las cosas que ejecutó, y la casa de marfil que hizo, y todas las ciudades que edificó, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?

40 Y durmió Achâb con sus padres, y reinó en su lugar Ochôzías su hijo.

41 Y Josaphat hijo de Asa comenzó á reinar sobre Judá en el cuarto año de Achâb rey de Israel.

42 Y era Josaphat de treinta y cinco años cuando comenzó á reinar, y reinó veinticinco años en Jerusalem. El nombre de su madre fué Azuba hija de Silai.

43 Con todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo sacrificaba aun, y quemaba perfumes en los altos.

44 Y Josaphat hizo paz con el rey de Israel.

45 Lo demás de los hechos de Josaphat, y sus hazañas, y las guerras que hizo, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?

46 Barrió también de la tierra el resto de los sodomitas que habían quedado en el tiempo de su padre Asa.

47 No había entonces rey en Edom; presidente había en lugar de rey.

48 Había Josaphat hecho navíos en Tharsis, los cuales habían de ir á Ophir por oro; mas no fueron, porque se rompieron en Ezion-geber.

49 Entonces Ochôzías hijo de Achâb dijo á Josaphat: Vayan mis siervos con los tuyos en los navíos. Mas Josaphat no quiso.

50 Y durmió Josaphat con sus padres, y fué sepultado con sus padres en la ciudad de David su padre; y en su lugar reinó Joram su hijo.

51 Y Ochôzías hijo de Achâb comenzó á reinar sobre Israel en Samaria, el año diecisiete de Josaphat rey de Judá; y reinó dos años sobre Israel.

52 E hizo lo malo en los ojos de Jehová, y anduvo en el camino de su padre, y en el camino de su madre, y en el camino de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar á Israel:

53 Porque sirvió á Baal, y lo adoró, y provocó á ira á Jehová Dios de Israel, conforme á todas las cosas que su padre había hecho.

Acab e Giosafat in guerra contro i Siri. Ravvicinamento di Acab e Giosafat

1 Passarono tre anni senza guerra tra la Siria e Israele. 2 Ma il terzo anno Giosafat, re di Giuda, scese a trovare il re d’Israele. 3 Ora il re d’Israele aveva detto ai suoi servi: "Non sapete voi che Ramot di Galaad è nostra, e noi ce ne stiamo tranquilli senza toglierla dalle mani del re di Siria?". 4 E disse a Giosafat: "Vuoi venire con me alla guerra contro Ramot di Galaad?". Giosafat rispose al re d’Israele: "Conta su di me come su te stesso, sulla mia gente come sulla tua, sui miei cavalli come sui tuoi". 5 E Giosafat disse al re d’Israele: "Ti prego, consulta oggi la parola dell’Eterno". 6 Allora il re d’Israele radunò i profeti, in numero di circa quattrocento, e disse loro: "Devo andare a fare guerra a Ramot di Galaad, o no?". Quelli risposero: "Va, e il Signore la darà nelle mani del re". 7 Ma Giosafat disse: "Non c’è qui nessun altro profeta dell’Eterno da poter consultare?". 8 Il re d’Israele rispose a Giosafat: "C’è ancora un uomo per mezzo del quale si potrebbe consultare l’Eterno; ma io lo odio perché non mi predice mai nulla di buono, ma soltanto del male: è Micaia, figlio di Imla". E Giosafat disse: "Non dica così il re!". 9 E allora il re d’Israele chiamò un eunuco, e gli disse: "Favenire presto Micaia, figlio di Imla".

Consultazione di Micaia

10 Il re d’Israele e Giosafat, re di Giuda, sedevano ciascuno sul suo trono, vestiti dei loro abiti reali, nell’aia che è all’ingresso della porta di Samaria; e tutti i profeti profetizzavano davanti a loro. 11 Sedechia, figlio di Chenaana, si era fatto delle corna di ferro, e disse: "Così dice l’Eterno: Con queste corna colpirai i Siri finché tu non li abbia completamente distrutti". 12 E tutti i profeti profetizzavano nello stesso modo, dicendo: "Sali contro Ramot di Galaad, e vincerai; l’Eterno la darà nelle mani del re". 13 Ora il messaggero che era andato a chiamare Micaia, gli parlò così: "Ecco, i profeti tutti, concordi, predicono del bene al re; ti prego, sia il tuo parlare come il parlare di ognuno di loro, e predici del bene!". 14 Ma Micaia rispose: "Com’è vero che l’Eterno vive, io dirò quello che mi dirà l’Eterno". 15 E, quando fu giunto davanti al re, il re gli disse: "Micaia, dobbiamo andare a far guerra a Ramot di Galaad, o no?". Egli rispose: "Vapure, tu vincerai; l’Eterno la darà nelle mani del re". 16 E il re gli disse: "Quante volte dovrò scongiurarti di non dirmi altro che la verità nel nome dell’Eterno?". 17 Micaia rispose: "Ho visto tutto Israele disperso su per i monti, come pecore che non hanno pastore; e l’Eterno ha detto: Questa gente non ha padrone; se ne torni ciascuno in pace a casa sua". 18 E il re d’Israele disse a Giosafat: "Non te l’ho detto che costui non mi avrebbe predetto nulla di buono, ma soltanto del male?". 19 Micaia replicò: "Perciò ascolta la parola dell’Eterno. Io ho visto l’Eterno che sedeva sul suo trono, e tutto l’esercito del cielo che gli stava intorno a destra e a sinistra. 20 L’Eterno disse: Chi sedurrà Acab affinché salga a Ramot di Galaad e vi muoia?. Chi rispose in un modo e chi in un altro. 21 Allora si fece avanti uno spirito, il quale si presentò davanti all’Eterno, e disse: Lo sedurrò io. 22 L’Eterno gli disse: E come?. Egli rispose: Io uscirò, e sarò spirito di menzogna in bocca a tutti i suoi profeti. L’Eterno gli disse: , riuscirai a sedurlo; esci, e facosì. 23 E ora ecco che l’Eterno ha posto uno spirito di menzogna in bocca a tutti questi tuoi profeti; ma l’Eterno ha pronunciato del male contro di te". 24 Allora Sedechia, figlio di Chenaana, si avvicinò, diede uno schiaffo a Micaia, e disse: "Per dove è passato lo Spirito dell’Eterno quando è uscito da me per parlare a te?". 25 Micaia rispose: "Lo vedrai il giorno che andrai di camera in camera per nasconderti!". 26 Il re d’Israele disse a uno dei suoi servi: "Prendi Micaia, portalo da Ammon, governatore della città, e da Ioas, figlio del re, e diloro: 27 Così dice il re: Mettete costui in prigione, nutritelo di pane e acqua di afflizione, finché io ritorni sano e salvo". 28 Allora Micaia disse: "Se tu ritorni sano e salvo, non sarà l’Eterno che avrà parlato per bocca mia". E aggiunse: "Udite questo, o voi popoli tutti!".

Esito della battaglia. Morte di Acab

29 Il re d’Israele e Giosafat, re di Giuda, marciarono dunque contro Ramot di Galaad. 30 E il re d’Israele disse a Giosafat: "Io mi travestirò per andare in battaglia; ma tu indossa i tuoi abiti reali". E il re d’Israele si travestì e andò in battaglia. 31 Ora il re di Siria aveva dato quest’ordine ai trentadue capitani dei suoi carri: "Non combattete contro nessuno, piccolo o grande, ma soltanto contro il re d’Israele". 32 Quando i capitani dei carri scorsero Giosafat dissero: "Certo, quello è il re d’Israele", e si volsero contro di lui per attaccarlo; ma Giosafat lanciò un grido. 33 Allora i capitani si accorsero che non era lui il re d’Israele, e smisero di assalirlo. 34 Ora qualcuno tirò a caso la freccia del suo arco, e ferì il re d’Israele tra la corazza e le falde; allora il re disse al suo cocchiere: "Svolta, portami fuori dal campo, perché sono ferito". 35 Ma la battaglia fu così cruenta quel giorno, che il re fu trattenuto sul suo carro di fronte ai Siri, e morì verso sera; il sangue della sua ferita era colato nel fondo del carro. 36 E mentre il sole tramontava, un grido corse per tutto l’accampamento: "Ognuno alla sua città! Ognuno al suo paese!". 37 Così il re morì, fu portato a Samaria, e in Samaria fu sepolto. 38 Quando si lavò il carro presso lo stagno di Samaria - in quell’acqua si lavavano le prostitute - i cani leccarono il sangue di Acab, secondo la parola che l’Eterno aveva pronunciato. 39 Il resto delle azioni di Acab, tutto quello che fece, la casa d’avorio che costruì e tutte le città che costruì, tutto questo sta scritto nel libro delle Cronache dei re d’Israele. 40 Così Acab si addormentò con i suoi padri, e Acazia, suo figlio, regnò al suo posto.

Giosafat, re di Giuda; Acazia, re d’Israele

41 Giosafat, figlio di Asa, cominciò a regnare sopra Giuda, il quarto anno di Acab, re d’Israele. 42 Giosafat aveva trentacinque anni quando cominciò a regnare, e regnò venticinque anni a Gerusalemme. Il nome di sua madre era Azuba, figlia di Sili. 43 Egli camminò in tutto per le vie di Asa suo padre, e non se ne allontanò, facendo ciò che è giusto agli occhi dell’Eterno. 44 Tuttavia gli alti luoghi non scomparvero; il popolo offriva ancora sacrifici e profumi sugli alti luoghi. 45 Giosafat visse in pace con il re d’Israele. 46 Il resto delle azioni di Giosafat, le prodezze che fece e le sue guerre sono scritte nel libro delle Cronache dei re di Giuda. 47 Egli fece sparire dal paese il resto degli uomini che si prostituivano, che erano rimasti dal tempo di Asa suo padre. 48 A quel tempo non c’era re a Edom, e un governatore fungeva da re. 49 Giosafat costruì delle navi di Tarsis per andare a Ofir in cerca d’oro; ma poi non andò, perché le navi naufragarono a Esion-Gheber. 50 Allora Acazia, figlio d’Acab, disse a Giosafat: "Lascia che i miei servi vadano con i tuoi servi sulle navi!". Ma Giosafat non volle. 51 E Giosafat si addormentò con i suoi padri, e con essi fu sepolto nella città di Davide, suo padre; e Ieoram, suo figlio, regnò al suo posto. 52 Acazia, figlio di Acab, cominciò a regnare sopra Israele a Samaria il diciassettesimo anno di Giosafat, re di Giuda, e regnò due anni sopra Israele. 53 Egli fece ciò che è male agli occhi dell’Eterno, e camminò per la via di suo padre, per la via di sua madre e per la via di Geroboamo, figlio di Nebat, che aveva fatto peccare Israele. 54 E servì Baal, si prostrò davanti a lui, e provocò a sdegno l’Eterno, l’Iddio d’Israele, esattamente come aveva fatto suo padre.

Veja também