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2 Reis 9

IRB20

1 ENTONCES el profeta Eliseo llamó á uno de los hijos de los profetas, y díjole: Ciñe tus lomos, y toma esta alcuza de aceite en tu mano, y ve á Ramoth de Galaad. 2 Y cuando llegares allá, verás allí á Jehú hijo de Josaphat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos, y mételo en la recámara. 3 Toma luego la alcuza de aceite, y derrámala sobre su cabeza, y di: Así dijo Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel. Y abriendo la puerta, echa á huir, y no esperes. 4 Fué pues el mozo, el mozo del profeta, á Ramoth de Galaad. 5 Y como él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: Príncipe, una palabra tengo que decirte. Y Jehú dijo: ¿A cuál de todos nosotros? Y él dijo: A ti, príncipe. 6 Y él se levantó, y entróse en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y díjole: Así dijo Jehová Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. 7 Y herirás la casa de Achâb tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas, y la sangre de todos los siervos de Jehová, de la mano de Jezabel. 8 Y perecerá toda la casa de Achâb, y talaré de Achâb todo meante á la pared, así al guardado como al desamparado en Israel. 9 Y yo pondré la casa de Achâb como la casa de Jeroboam hijo de Nabat, y como la casa de Baasa hijo de Ahía. 10 Y á Jezabel comerán perros en el campo de Jezreel, y no habrá quien la sepulte. En seguida abrió la puerta, y echó á huir. 11 Después salió Jehú á los siervos de su señor, y dijéronle: ¿Hay paz? ¿para qué entró á ti aquel loco? Y él les dijo: Vosotros conocéis al hombre y sus palabras.

12 Y ellos dijeron: Mentira; decláranoslo ahora. Y él dijo: Así y así me habló, diciendo: Así ha dicho Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel.

13 Entonces tomaron prestamente su ropa, y púsola cada uno debajo de él en un trono alto, y tocaron corneta, y dijeron: Jehú es rey.

14 Así conjuró Jehú hijo de Josaphat hijo de Nimsi, contra Joram. (Estaba Joram guardando á Ramoth de Galaad con todo Israel, por causa de Hazael rey de Siria.

15 Habíase empero vuelto el rey Joram á Jezreel, para curarse de las heridas que los Siros le habían hecho, peleando contra Hazael rey de Siria.) Y Jehú dijo: Si es vuestra voluntad, ninguno escape de la ciudad, para ir á dar las nuevas en Jezreel.

16 Entonces Jehú cabalgó, y fuése á Jezreel, porque Joram estaba allí enfermo. También Ochôzías rey de Judá había descendido á visitar á Joram.

17 Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel, vió la cuadrilla de Jehú, que venía, y dijo: Yo veo una cuadrilla. Y Joram dijo: Toma uno de á caballo, y envía á reconocerlos, y que les diga: ¿Hay paz?

18 Fué pues el de á caballo á reconocerlos, y dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú le dijo: ¿Qué tienes que ver con la paz? vuélvete tras . El atalaya dió luego aviso, diciendo: El mensajero llegó hasta ellos, y no vuelve.

19 Entonces envió otro de á caballo, el cual llegando á ellos, dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú respondió: ¿Qué tienes que ver con la paz? vuélvete tras .

20 El atalaya volvió á decir: También éste llegó á ellos y no vuelve: mas el marchar del que viene es como el marchar de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.

21 Entonces Joram dijo: Unce. Y uncido que fué su carro, salió Joram rey de Israel, y Ochôzías rey de Judá, cada uno en su carro, y salieron á encontrar á Jehú, al cual hallaron en la heredad de Naboth de Jezreel.

22 Y en viendo Joram á Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?

23 Entonces Joram volviendo la mano huyó, y dijo á Ochôzías: ­Traición, Ochôzías!

24 Mas Jehú flechó su arco, é hirió á Joram entre las espaldas, y la saeta salió por su corazón, y cayó en su carro.

25 Dijo luego Jehú á Bidkar su capitán: Tómalo y échalo á un cabo de la heredad de Naboth de Jezreel. Acuérdate que cuando y yo íbamos juntos con la gente de Achâb su padre, Jehová pronunció esta sentencia sobre él, diciendo:

26 Que yo he visto ayer las sangres de Naboth, y las sangres de sus hijos, dijo Jehová; y tengo de darte la paga en esta heredad, dijo Jehová. Tómale pues ahora, y échalo en la heredad, conforme á la palabra de Jehová.

27 Y viendo esto Ochôzías rey de Judá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y siguiólo Jehú, diciendo: Herid también á éste en el carro. Y le hirieron á la subida de Gur, junto á Ibleam. Y él huyó á Megiddo, y murió allí.

28 Y sus siervos le llevaron en un carro á Jerusalem, y allá le sepultaron con sus padres, en su sepulcro en la ciudad de David.

29 En el undécimo año de Joram hijo de Achâb, comenzó á reinar Ochôzías sobre Judá.

30 Vino después Jehú á Jezreel: y como Jezabel lo oyó, adornó sus ojos con alcohol, y atavió su cabeza, y asomóse á una ventana.

31 Y como entraba Jehú por la puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien á Zimri, que mató á su señor?

32 Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién es conmigo? ¿quién? Y miraron hacia él dos ó tres eunucos.

33 Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron: y parte de su sangre fué salpicada en la pared, y en los caballos; y él la atropelló.

34 Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora á ver aquella maldita, y sepultadla; que es hija de rey.

35 Empero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.

36 Y volvieron, y dijéronselo. Y él dijo: La palabra de Dios es ésta, la cual él habló por mano de su siervo Elías Thisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel.

37 Y el cuerpo de Jezabel fué cual estiércol sobre la faz de la tierra en la heredad de Jezreel; de manera que nadie pueda decir: Esta es Jezabel.

Ieu, unto re d’Israele

1 Allora il profeta Eliseo chiamò uno dei discepoli dei profeti, e gli disse: "Cingiti i fianchi, prendi con te questo vasetto d’olio, e vaa Ramot di Galaad. 2 Quando sarai arrivato, cerca di vedere Ieu, figlio di Ieosafat, figlio di Nimsi; entra, fallo alzare in mezzo ai suoi fratelli, e conducilo in una camera appartata. 3 Poi prendi il vasetto d’olio, versaglielo sul capo, e digli: Così dice l’Eterno: Io ti ungo re d’Israele. Poi apri la porta e fuggi senza indugiare". 4 Così quel giovane, il servo del profeta, partì per Ramot di Galaad. 5 E, quando fu giunto, ecco che i capitani dell’esercito stavano seduti assieme; e disse: "Capitano, ho una parola da dirti". Ieu chiese: "A chi di tutti noi?". Egli rispose: "A te, capitano". 6 Ieu si alzò, ed entrò in casa; e il giovane gli versò l’olio sul capo, dicendogli: "Così dice l’Eterno, l’Iddio d’Israele: Io ti ungo re del popolo dell’Eterno, re d’Israele. 7 Tu colpirai la casa di Acab, tuo signore, e io farò vendetta del sangue dei profeti miei servi, e del sangue di tutti i servi dell’Eterno, sopra Izebel; 8 e tutta la casa di Acab perirà, e io sterminerò dalla casa di Acab fino all’ultimo uomo, tanto chi è schiavo quanto chi è libero in Israele. 9 Ridurrò la casa di Acab come la casa di Geroboamo, figlio di Nebat, e come la casa di Baasa, figlio di Aiia. 10 E i cani divoreranno Izebel nel campo d’Izreel, e non ci sarà chi le dia sepoltura". Poi il giovane aprì la porta, e fuggì. 11 Quando Ieu uscì per raggiungere i servi del suo signore, gli dissero: "Va tutto bene? Perché quel pazzo è venuto da te?". Egli rispose loro: "Voi conoscete l’uomo e i suoi discorsi!". 12 Ma quelli dissero: "Non è vero! Su, diccelo!". Ieu rispose: "Egli mi ha parlato così e così, e mi ha detto: Così dice l’Eterno: Io ti ungo re d’Israele". 13 Allora ognuno di loro si affrettò a togliersi il proprio mantello, e a stenderlo sotto Ieu su per i nudi gradini; poi suonarono la tromba, e dissero: "Ieu è re!".

I re d’Israele e di Giuda, uccisi da Ieu

14 E Ieu, figlio di Ieosafat, figlio di Nimsi, ordì una congiura contro Ioram. - Ioram, con tutto Israele, stava difendendo Ramot di Galaad contro Azael, re di Siria, 15 ma il re Ioram era tornato a Izreel per farsi curare le ferite che aveva ricevuto dai Siri, combattendo contro Azael, re di Siria. - E Ieu disse: "Se siete d’accordo, nessuno esca e fugga dalla città per andare a portare la notizia a Izreel". 16 Poi Ieu montò sopra un carro e partì per Izreel, perché Ioram si trovava , a letto; e Acazia, re di Giuda, era sceso per visitare Ioram. 17 La sentinella che stava sulla torre di Izreel, scorse la schiera numerosa di Ieu che arrivava, e disse: "Vedo una schiera numerosa!". Ioram disse: "Prendi un cavaliere, e mandalo incontro a loro a dire: Portate pace?". 18 Un uomo a cavallo andò dunque incontro a Ieu, e gli disse: "Così dice il re: Portate pace?". Ieu rispose: "Che importa a te della pace? Passa dietro a me". E la sentinella fece il suo rapporto, dicendo: "Il messaggero è giunto fino a loro, ma non torna indietro". 19 Allora Ioram mandò un secondo cavaliere che, giunto da loro, disse: "Così dice il re: Portate pace?". Ieu rispose: "Che importa a te della pace? Passa dietro a me". 20 E la sentinella fece il suo rapporto, dicendo: "Il messaggero è giunto fino a loro, e non torna indietro. A vederlo guidare, si direbbe che è Ieu, figlio di Nimsi; perché guida come un pazzo". 21 Allora Ioram disse: "Allestite il carro!". E gli allestirono il carro. E Ioram, re d’Israele, e Acazia, re di Giuda, uscirono ciascuno sul suo carro per andare incontro a Ieu, e lo trovarono nel campo di Nabot d’Izreel. 22 E quando Ioram vide Ieu, gli disse: "Ieu, porti pace?". Ieu rispose: "Che pace ci può essere finché durano le prostituzioni di Izebel, tua madre, e le sue tante stregonerie?". 23 Allora Ioram voltò indietro e si diede alla fuga, dicendo ad Acazia: "Siamo traditi, Acazia!". 24 Ma Ieu impugnò l’arco e colpì Ioram fra le spalle, in modo che la freccia gli uscì per il cuore, ed egli stramazzò nel suo carro. 25 Poi Ieu disse a Bidcar, suo aiutante: "Prendilo, e buttalo nel campo di Nabot d’Izreel; poiché, ricorda, quando io e te cavalcavamo insieme al seguito di Acab, suo padre, l’Eterno pronunciò contro di lui questa sentenza: 26 Com’è vero che ieri vidi il sangue di Nabot e il sangue dei suoi figli, dice l’Eterno, io ti renderò il contraccambio qui in questo campo, dice l’Eterno!. Prendilo dunque e buttalo in questo campo, secondo la parola dell’Eterno". 27 Visto ciò, Acazia, re di Giuda, fuggì per la strada della casa del giardino; ma Ieu lo seguì, e disse: "Tirate anche a lui sul carro!". E lo colpirono alla salita di Gur, che è vicino a Ibleam. E Acazia fuggì a Meghiddo e morì. 28 I suoi servi lo trasportarono sopra un carro a Gerusalemme, e lo seppellirono nel suo sepolcro, con i suoi padri, nella città di Davide. - 29 Acazia aveva cominciato a regnare sopra Giuda l’undicesimo anno di Ioram, figlio di Acab.

Izebel divorata dai cani

30 Poi Ieu giunse a Izreel. Izebel, che lo seppe, si truccò gli occhi, si acconciò il capo, e si mise alla finestra a guardare. 31 Mentre Ieu entrava per la porta della città, lei gli disse: "Porti pace, nuovo Zimri, assassino del tuo signore?". 32 Ieu alzò gli occhi verso la finestra, e disse: "Chi è per me? chi?". E due o tre eunuchi si affacciarono, volsero lo sguardo verso di lui. 33 Egli disse: "Buttatela giù!". Loro la buttarono; e il suo sangue schizzò contro il muro e contro i cavalli. Ieu le passò sopra, calpestandola; 34 poi entrò, mangiò e bevve, quindi disse: "Andate a vedere quella maledetta donna e sotterratela, poiché è figlia di re". 35 Andarono dunque per sotterrarla, ma non trovarono di lei altro che il cranio, i piedi e le palme delle mani. 36 E tornarono a riferire la cosa a Ieu, il quale disse: "Questa è la parola dell’Eterno pronunciata per mezzo del suo servo Elia il Tisbita, quando disse: I cani divoreranno la carne di Izebel nel campo d’Izreel; 37 e il cadavere di Izebel sarà, nel campo d’Izreel, come letame sulla superficie del suolo, in modo che non si potrà dire: Questa è Izebel".

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