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Esdras 1

IRB20

1 Y EN el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, excitó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pasar pregón por todo su reino, y también por escrito, diciendo: 2 Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalem, que está en Judá. 3 ¿Quién hay entre vosotros de todo su pueblo? Sea Dios con él, y suba á Jerusalem que está en Judá, y edifique la casa á Jehová Dios de Israe la cual está en Jerusalem. 4 Y á cualquiera que hubiere quedado de todos los lugares donde peregrinare, los hombres de su lugar le ayuden con plata, y oro, y hacienda, y con bestias; con dones voluntarios para la casa de Dios, la cuál está en Jerusalem. 5 Entonces se levantaron los cabezas de las familias de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y Levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir á edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalem.

6 Y todos los que estaban en sus alrededores confortaron las manos de ellos con vasos de plata y de oro, con hacienda y bestias, y con cosas preciosas, á más de lo que se ofreció voluntariamente.

7 Y el rey Ciro sacó los vasos de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había traspasado de Jerusalem, y puesto en la casa de sus dioses.

8 Sacólos pues Ciro rey de Persia, por mano de Mitrídates tesorero, el cual los dió por cuenta á Sesbassar príncipe de Judá.

9 Y esta es la cuenta de ellos: treinta tazones de oro, mil tazones de plata, veinte y nueve cuchillos,

10 Treinta tazas de oro, cuatrocientas y diez otras tazas de plata, y mil otros vasos.

11 Todos los vasos de oro y de plata, cinco mil y cuatrocientos. Todos los hizo llevar Sesbassar con los que subieron del cautiverio de Babilonia á Jerusalem.

Editto di Ciro. Ritorno dalla deportazione di Babilonia

1 Nel primo anno di Ciro, re di Persia, affinché si adempisse la parola dell’Eterno pronunciata per bocca di Geremia, l’Eterno destò lo spirito di Ciro, re di Persia, il quale, a voce e per iscritto, fece pubblicare per tutto il suo regno questo editto: 2 "Così dice Ciro, re di Persia: L’Eterno, l’Iddio dei cieli, mi ha dato tutti i regni della terra, ed egli mi ha comandato di costruirgli una casa a Gerusalemme, che è in Giuda. 3 Chiunque tra di voi è del suo popolo, il suo Dio sia con lui, e salga a Gerusalemme, che è in Giuda, e costruisca la casa dell’Eterno, dell’Iddio d’Israele, dell’Iddio che è a Gerusalemme. 4 Tutti quelli che rimangono ancora del popolo dell’Eterno, in qualunque luogo abitino, siano assistiti dalla gente del luogo con argento, con oro, con doni in natura, bestiame, aggiungendo offerte volontarie per la casa dell’Iddio che è a Gerusalemme". 5 Allora i capifamiglia di Giuda e di Beniamino, i sacerdoti e i Leviti, tutti quelli ai quali Iddio aveva destato lo spirito, si mossero per andare a ricostruire la casa dell’Eterno che è a Gerusalemme. 6 E tutti i loro vicini li fornirono di oggetti d’argento, d’oro, di doni in natura, di bestiame, di cose preziose, oltre a tutte le offerte volontarie. 7 Il re Ciro tirò fuori gli utensili della casa dell’Eterno che Nabucodonosor aveva portato via da Gerusalemme e messi nella casa del suo dio. 8 Ciro, re di Persia, li fece ritirare per mezzo di Mitredat, il tesoriere, che li consegnò a Sesbasar, principe di Giuda. 9 Eccone il numero: trenta bacinelle d’oro, mille bacinelle d’argento, ventinove coltelli, 10 trenta coppe d’oro, quattrocentodieci coppe d’argento di secondo ordine, mille altri utensili. 11 Tutti gli oggetti d’oro e d’argento erano cinquemilaquattrocento. Sesbasar li riportò tutti, quando gli esuli furono ricondotti da Babilonia a Gerusalemme.

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