Pular para o conteúdo
Publicidade

Jó 24

IRB20

1 PUESTO que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿Por qué los que le conocen no ven sus días? 2 Traspasan los términos, Roban los ganados, y apaciéntanlos. 3 Llévanse el asno de los huérfanos; Prenden el buey de la viuda. 4 Hacen apartar del camino á los menesterosos: Y todos los pobres de la tierra se esconden. 5 He aquí, como asnos monteses en el desierto, Salen á su obra madrugando para robar; El desierto es mantenimiento de sus hijos. 6 En el campo siegan su pasto, Y los impíos vendimian la viña ajena. 7 Al desnudo hacen dormir sin ropa, Y que en el frío no tenga cobertura. 8 Con las avenidas de los montes se mojan, Y abrazan las peñas sin tener abrigo. 9 Quitan el pecho á los huérfanos, Y de sobre el pobre toman la prenda. 10 Al desnudo hacen andar sin vestido, Y á los hambrientos quitan los hacecillos. 11 De dentro de sus paredes exprimen el aceite, Pisan los lagares, y mueren de sed. 12 De la ciudad gimen los hombres, Y claman las almas de los heridos de muerte: Mas Dios no puso estorbo. 13 Ellos son los que, rebeldes á la luz, Nunca conocieron sus caminos, Ni estuvieron en sus veredas.

14 A la luz se levanta el matador, mata al pobre y al necesitado, Y de noche es como ladrón.

15 El ojo del adúltero está aguardando la noche, Diciendo: No me verá nadie: Y esconde su rostro.

16 En las tinieblas minan las casas, Que de día para señalaron; No conocen la luz.

17 Porque la mañana es á todos ellos como sombra de muerte; Si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.

18 Son instables más que la superficie de las aguas; Su porción es maldita en la tierra; No andarán por el camino de las viñas.

19 La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve; Y el sepulcro á los pecadores.

20 Olvidaráse de ellos el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura; Nunca más habrá de ellos memoria, Y como un árbol serán los impíos quebrantados.

21 A la mujer estéril que no paría, afligió; Y á la viuda nunca hizo bien.

22 Mas á los fuertes adelantó con su poder: Levantóse, y no se da por segura la vida.

23 Le dieron á crédito, y se afirmó: Sus ojos están sobre los caminos de ellos.

24 Fueron ensalzados por un poco, mas desaparecen, Y son abatidos como cada cual: serán encerrados, Y cortados como cabezas de espigas.

25 Y si no, ¿quién me desmentirá ahora, O reducirá á nada mis palabras?

1 Perché non sono fissati dall’Onnipotente dei tempi in cui renda la giustizia? Perché quelli che lo conoscono non vedono quei giorni? 2 Gli empi spostano i confini, rapiscono greggi e li conducono al pascolo; 3 portano via l’asino dell’orfano, prendono in pegno il bue della vedova; 4 mandano via dalla strada i bisognosi, i poveri del paese si nascondono tutti insieme. 5 Eccoli, che come onagri del deserto escono al loro lavoro in cerca di cibo; soltanto il deserto pane ai loro figli. 6 Raccolgono nei campi la loro pastura, racimolano nella vigna dell’empio; 7 passano la notte nudi, senza vestito, senza una coperta che li ripari dal freddo. 8 Bagnati dagli acquazzoni di montagna, per mancanza di rifugio, si stringono alle rocce. 9 Ce ne sono di quelli che strappano l’orfano dalla mammella, che prendono pegni dai poveri! 10 E questi se ne vanno, nudi, senza vestiti; hanno fame, e portano i covoni. 11 Fanno l’olio nel recinto dell’empio; pigiano l’uva nel tino e soffrono la sete. 12 Dalle città sale il gemito dei moribondi; l’anima dei feriti implora aiuto, e Dio non si cura di queste infamie! 13 Ce ne sono di quelli che si ribellano alla luce, non ne conoscono le vie, non ne percorrono i sentieri. 14 L’assassino si alza sul far del giorno, ammazza il misero e il povero; la notte fa il ladro. 15 L’occhio dell’adultero spia il crepuscolo, dicendo: Nessuno mi vedrà!e si copre la faccia con un velo. 16 I ladri, di notte, sfondano le case; di giorno si tengono rinchiusi, non conoscono la luce. 17 Il mattino è per essi come ombra di morte: appena lo scorgono provano i terrori del buio. 18 Voi dite: L’empio è un fuscello sulla faccia dell’acque; la sua parte sulla terra è maledetta: non prenderà più la via delle vigne. 19 Come la siccità e il calore assorbono le acque della neve, così il soggiorno dei morti ingoia chi ha peccato. 20 Il grembo che lo portò, lo dimentica; i vermi ne fanno il loro pasto delizioso, nessuno più lo ricorda. 21 L’iniquo sarà troncato come un albero: egli che divorava la sterile, priva di figli, e non faceva del bene alla vedova!. 22 Invece, Iddio con la sua forza prolunga i giorni dei prepotenti, i quali risorgono, quando ormai disperavano della vita. 23 loro sicurezza, fiducia, e i suoi occhi vegliano sul loro cammino. 24 Salgono in alto, poi scompaiono a un tratto; cadono, sono mietuti come gli altri mortali; sono falciati come le spighe del grano maturo. 25 Se così non è, chi mi smentirà, chi annullerà le mie parole?".

Veja também