El pueblo de Dios debe arrepentirse
12 »Nuestro Dios nos dice:
"¡Arrepiéntanse ahora mismo
y cambien su manera de vivir!
¡Lloren, ayunen y vístanse de luto!
13 ¡Arrepiéntanse y vuelvan a mí,
pero háganlo de todo corazón,
y no solo de palabra!
Yo soy tierno y bondadoso,
y no me enojo fácilmente;
yo los amo mucho
y estoy dispuesto a perdonarlos".
14 »¡Tal vez Dios decida perdonarnos!
¡Tal vez nos dé en abundancia
vino y cereal para las ofrendas!
15,16 »¡Toquen la trompeta en Jerusalén!
¡Que se reúna todo el pueblo!
¡Que vengan los ancianos y los niños,
y hasta los recién casados!
¡Que ayunen y se preparen para adorar a Dios!
17 ¡Que vengan los sacerdotes,
los servidores de Dios!
Que se paren ante el altar,
y con lágrimas en los ojos
oren de esta manera:
"¡Dios nuestro,
perdona a tu pueblo!
¡No permitas que las naciones
nos desprecien y nos humillen!
No permitas que con tono burlón
nos pregunten:
‘¿Dónde está su Dios?’"