La misericordia del Señor
12 «Pero ahora —lo afirma el Señor—,
vuélvanse a mí de todo corazón.
¡Ayunen, griten y lloren!»2.12 Dt 4.29; Jer 29.13; Os 14.1-2.
13 ¡Vuélvanse ustedes al Señor su Dios,
y desgárrense el corazón
en vez de desgarrarse la ropa!
Porque el Señor es tierno y compasivo,
paciente y todo amor,2.13 Porque el Señor... todo amor: Ex 34.6; Neh 9.17; Sal 86.15; 103.8; Jon 4.2.
dispuesto siempre a levantar el castigo.2.13 Desgarrarse la ropa era una señal de dolor y de duelo (Gn 37.29,34).
14 Tal vez2.14 Tal vez: Cf. Am 5.15; Jon 3.9; Sof 2.3. La decisión de perdonar corresponde a Dios. El arrepentimiento humano no determina esa decisión divina, pero espera en la misericordia y compasión de Dios (cf. 2 S 12.22; Lm 3.29). decida no castigarlos a ustedes,
y les envíe bendición:
cereales y vino
para las ofrendas del Señor su Dios.
15 ¡Toquen la trompeta en el monte Sión!
Convoquen al pueblo y proclamen ayuno;2.15 Véanse Jl 1.14 nota; 2.1 nota.
16 reúnan al pueblo de Dios, y purifíquenlo;
reúnan a los ancianos, a los niños
y aun a los niños de pecho.
¡Que hasta los recién casados
salgan de la habitación nupcial!
17 Lloren los sacerdotes, los ministros del Señor,
y digan entre el vestíbulo y el altar:2.17 Entre el vestíbulo y el altar: es decir, entre la parte delantera del edificio mismo del templo (cf. 1 R 6.3) y el altar de bronce ubicado en el atrio, donde se ofrecían los sacrificios (2 Cr 4.1,9). Cf. Ez 8.16; 1 Mac 7.36-37;Mt 23.35; Lc 11.51.
«Perdona, Señor, a tu pueblo;
no dejes que nadie se burle de los tuyos;
no dejes que otras naciones los dominen
y que los paganos digan:
"¿Dónde está su Dios?"»2.17 ¿Dónde está tu Dios?: Véase Sal 42.3(4) n.