2 De repente, hubo un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo, rodó la piedra, y se sentó sobre ella. 4 Los guardias temblaban de miedo, y cayeron como si estuvieran muertos.
6 Él no está aquí. Se ha levantado de entre los muertos, tal como dijo que lo haría. Vengan y vean donde estuvo puesto el Señor.
11 Cuando se fueron, algunos de los guardias fueron a la ciudad y le contaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había ocurrido. 12 Después que los jefes de los sacerdotes se hubieron reunido con los ancianos y hubieron elaborado un plan, sobornaron a los soldados con una gran cantidad de dinero.
13 "Digan así: ‘Sus discípulos vinieron por la noche y robaron el cuerpo mientras dormíamos,’" dijeron a los soldados.