Pacto de Israel con Roma y Esparta
1 Jonatán, viendo favorables las circunstancias, escogió unos cuantos hombres y los envió a Roma para confirmar y renovar el tratado de amistad.12.1 Los romanos no habían hecho nada por defender a Judas Macabeo ni a sus hermanos de las arbitrariedades de Demetrio. Esta renovación de la primera alianza (8.17-32) fue tan inútil como la anterior.2 Con el mismo propósito, envió también cartas a Esparta y a otros lugares.12.2 Esparta: ciudad-estado de Grecia, de tradición militar, había tenido gran importancia en épocas anteriores. También se llama Lacedemonia.3 Los embajadores fueron a Roma, entraron en el senado y dijeron: «El sumo sacerdote Jonatán, y la nación de los judíos, nos han enviado a renovar el tratado de amistad y el pacto que habíamos hecho anteriormente.»12.3 El encabezamiento indica que ahora el sumo sacerdote es la suprema autoridad del pueblo judío.4 Los romanos les dieron salvoconductos para las autoridades de los diversos sitios, en los que les recomendaban que dejaran a los embajadores hacer su viaje en paz hasta Judea.
5 Esta es la copia de la carta que Jonatán envió a los de Esparta:
6 «El sumo sacerdote Jonatán, el consejo de ancianos de la nación, y los sacerdotes y todo el pueblo judío, saludan a sus hermanos los espartanos. 7 Ya en una ocasión anterior el rey Ario de Esparta había enviado una carta al sumo sacerdote Onías, para asegurarnos que ustedes nos consideran como hermanos. El texto de esta carta se copia más adelante.12.7 12.2-23.8 Onías recibió con honores al enviado, y aceptó la carta en que se exponían los términos del pacto y la amistad. 9 Aunque nosotros no tenemos necesidad de estas cosas, pues buscamos nuestro apoyo en los libros sagrados que poseemos,12.9 Más que en alianzas externas, el pueblo encuentra su identidad y cohesión en un principio interno: las Sagradas Escrituras.10 hemos decidido enviar a ustedes una delegación para que renueve nuestra fraternidad y amistad, a fin de que no se enfríen nuestras relaciones, pues ha pasado ya mucho tiempo desde la primera carta de ustedes.12.10 Ario I, cuya carta se cita en seguida (vv. 20-23), reinó del 309 al 265 a.C. La carta puede situarse entre el 309 y el 300 a.C., alrededor de siglo y medio antes de la nueva carta que envía Jonatán.11 Nosotros no dejamos de acordarnos continuamente de ustedes en nuestras fiestas y demás días apropiados, cuando ofrecemos nuestros sacrificios, y en nuestras oraciones, como es justo y conveniente hacerlo por los hermanos. 12 Nos alegramos de la fama que tienen ustedes. 13 Por nuestra parte, nos hemos visto rodeados de innumerables dificultades y guerras. Los reyes que nos rodean nos han estado atacando. 14 Nosotros no hemos querido molestarlos a ustedes ni a nuestros otros aliados y amigos en estas guerras, 15 pues tenemos la ayuda divina, y Dios nos ha librado de nuestros enemigos y los ha humillado.12.15 Ayuda divina: Lit. ayuda del cielo. Véase 3.18 nota.16 Hemos escogido a Numenio, hijo de Antíoco, y a Antípatro, hijo de Jasón, y los hemos enviado a Roma para renovar la amistad y el pacto que habíamos acordado anteriormente con los romanos.12.16 El nombre de los dos enviados aparece también en la carta de los espartanos a Simón (14.22). Jasón, padre de Antípatro, es probablemente uno de los enviados a Roma por Judas (8.17).17 También les ordenamos que fueran a Esparta, a saludarlos a ustedes y entregarles nuestras cartas, con las que queremos renovar nuestra fraternidad. 18 Les agradeceremos que nos den una respuesta a ellas.»
19 Esta es la copia de la carta enviada a Onías:
20 «Ario, rey de Esparta, saluda al sumo sacerdote Onías.12.20 Se trata del sumo sacerdote Onías I, quien ejerció su cargo entre los años 323 y 300 a.C.21 He descubierto un documento en el que se muestra que los espartanos y los judíos somos hermanos, descendientes todos de Abraham.12.21 El considerarse descendientes de un antepasado común era una manera de expresar la solidaridad.22 Ahora que he tenido noticia de esto, les agradecería a ustedes que me escriban y me informen de cómo se encuentran. 23 Por mi parte les escribo: Si el ganado de ustedes y todos sus bienes son nuestros, también lo nuestro es de ustedes. Así pues, he dado órdenes de que les comuniquen este mensaje.»
Nuevas luchas de Jonatán
24 Jonatán tuvo noticias de que los generales de Demetrio habían regresado para atacarlo con un ejército más numeroso que el anterior.12.24 Cf. 1 Mac 11.63.25 Jonatán salió de Jerusalén para hacerles frente en la región de Hamat,12.25 Hamat: ciudad de Siria, al norte, fuera del territorio propiamente judío. Véase Índice de mapas. no dejándolos poner pie en el territorio de Judea. 26 Envió espías a su campamento, los cuales regresaron y contaron que se estaban preparando para atacarlos por la noche. 27 Apenas se puso el sol, Jonatán ordenó a su gente que se mantuvieran vigilantes toda la noche y con las armas en la mano, listos para luchar. Alrededor de todo el campamento colocó centinelas. 28 Cuando los enemigos se enteraron de que Jonatán y sus soldados estaban listos para la batalla, tuvieron miedo; acobardados, encendieron hogueras en su campamento y huyeron.12.28 Y huyeron: añadido según el contexto. En el texto griego no aparece esa frase.29 Jonatán y su ejército, viendo las hogueras encendidas, no se dieron cuenta de lo sucedido hasta la mañana siguiente. 30 Entonces Jonatán los persiguió, pero no pudo alcanzarlos, pues ya habían cruzado el río Eléutero.12.30 Eléutero: Véase 11.7 n.31 Jonatán se dirigió entonces contra una tribu árabe llamada de los zabadeos, y los derrotó y se apoderó de sus pertenencias.12.31 Los zabadeos eran beduinos o seminómadas que habitaban en una zona al sudoeste de Damasco.32 Luego levantó el campamento, llegó hasta Damasco, y recorrió toda la región.
33 Simón, por su parte, había emprendido una expedición hasta Ascalón y las fortalezas vecinas. Luego se dirigió a Jope y la ocupó, 34 pues había oído decir que los habitantes querían entregar la fortaleza a los partidarios de Demetrio. Allí puso una guarnición para que la defendiera.
35 Cuando Jonatán regresó, llamó a los ancianos del pueblo a una reunión, y con ellos decidió construir fortalezas en Judea, 36 levantar más la muralla de Jerusalén y alzar un gran muro entre la ciudadela y la ciudad, para separarlas, de manera que la ciudadela quedara aislada, para que los soldados que había en ella no compraran ni vendieran cosa alguna.12.36 Bloqueo comercial contra la ciudadela que no habían podido tomar los judíos.37 La gente se reunió para comenzar los trabajos de reconstrucción. Una parte de la muralla oriental, hacia el arroyo, se había derrumbado. También reparó la zona llamada Cafenatá.12.37 Cafenatá: Palabra aramea que significa posiblemente «doble». Se trata quizá del «Segundo Barrio» mencionado en 2 R 22.14, llamado así porque quedaba fuera de las murallas de la ciudad.38 Simón también reconstruyó y fortificó Hadid, en la llanura de la costa, y le puso puertas y barras.12.38 Hadid: ciudad de la llanura occidental, 6 km. al este de Lida.
Traición de Trifón y caída de Jonatán
39 Trifón aspiraba a ser rey de Asia; tenía intenciones de matar al rey Antíoco y coronarse él como rey. 40 Sin embargo, tenía miedo de que Jonatán se le opusiera y le declarara la guerra. Así pues, comenzó a estudiar la manera de apoderarse de Jonatán para acabar con él. Entonces se puso en camino y se fue a Bet-seán.12.39-40 Jonatán permanecía fiel a Antíoco VI; por eso Trifón tiene que acudir al engaño para quitar de en medio a Jonatán.41 Jonatán le salió al encuentro con cuarenta mil soldados escogidos y bien disciplinados, y también fue a Bet-seán. 42 Trifón, al ver que Jonatán había llegado con un ejército tan numeroso, tuvo miedo de arrestarlo. 43 Así que, por el contrario, lo recibió con honores, los presentó a todos sus amigos, le hizo regalos, y ordenó a sus amigos y a sus tropas que le obedecieran como a él mismo. 44 Y dijo a Jonatán: «¿Para qué molestaste a toda esa gente, si no hay guerra entre nosotros? 45 Déjalos que se vayan a sus casas; escoge solamente unos cuantos que te acompañen, y ven conmigo a Tolemaida.12.45 Tolemaida: ciudad que no habían podido controlar los macabeos; tenía una excelente posición estratégica y su población era enemiga de los judíos. Véase 5.15 n. Yo te entregaré la ciudad y las demás fortalezas, así como los otros ejércitos y sus oficiales, y después regresaré. Precisamente para esto he venido.»
46 Jonatán le creyó, e hizo como Trifón le había indicado: despidió a sus soldados, los cuales regresaron a Judea. 47 Solamente conservó tres mil hombres, de los cuales dejó dos mil estacionados en Galilea, y los otros mil se fueron con él. 48 Pero apenas entró Jonatán en Tolemaida, los habitantes de la ciudad cerraron las puertas, lo pusieron preso y acuchillaron a todos los que iban con él.
49 Luego envió Trifón tropas de infantería y caballería a Galilea, a la gran llanura,12.49 La gran llanura: la de Bet-seán. para que mataran a todos los hombres de Jonatán. 50 Pero estos, deduciendo que Jonatán había sido hecho prisionero y que había muerto lo mismo que sus compañeros, se animaron unos a otros y avanzaron en filas cerradas, listos a luchar. 51 Al ver los que los perseguían que los judíos estaban dispuestos a luchar hasta morir, se regresaron. 52 Así, todos los judíos lograron llegar sanos y salvos a Judea, donde, llenos de miedo, lloraron a Jonatán y a sus compañeros. En todo Israel hubo grandes demostraciones de dolor. 53 Todos los paganos que los rodeaban empezaron a buscar la manera de exterminar a los judíos, pues decían: «¡Ya no tienen un jefe que los defienda! ¡Es el momento de atacarlos y borrar de entre los hombres su recuerdo!»12.53 Sin apoyo por parte de los dos competidores seléucidas, sin jefe reconocido oficialmente, los judíos son víctimas de una persecución parecida a la de 5.1-2. Termina un ciclo de liberación y comienza otro de opresión.