11 y por causa de la nube los sacerdotes no pudieron quedarse para celebrar el culto, porque la gloria del Señor8.11 Según el AT, la gloria del Señor es la irradiación luminosa del ser y la santidad de Dios (cf. Nm 14.10; Is 6.3; Ez 1.28), que a veces se manifiesta en ciertos fenómenos de la naturaleza como las nubes, la tempestad, el fuego y la luz (cf. Ex 16.7,10; 24.16; 40.34-35; 2 Cr 5.14; Sal 19.1[2]). Según Jn 1.14, la gloria escondida de Dios se puso de manifiesto en Cristo. Véase Jn 1.14 nota. había llenado su templo.