3 Por lo tanto, ve y atácalos; destrúyelos15.3 Destrúyelos: El verbo hebreo se refiere propiamente a la acción de consagrar a Dios, por medio del exterminio completo, las personas, animales y objetos obtenidos como botín de guerra. Acerca de esta práctica conocida con el nombre de herem, véase Nm 21.2 n. junto con todas sus posesiones, y no les tengas compasión. Mata hombres y mujeres, niños y recién nacidos, y también toros y ovejas, camellos y asnos."
9 Sin embargo, Saúl y su ejército dejaron con vida a Agag, y no mataron las mejores ovejas, ni los toros, ni los becerros más gordos, ni los carneros, ni destruyeron las cosas de valor, aunque sí destruyeron todo lo que era inútil y de poco valor.
13 Entonces Samuel fue a donde estaba Saúl, el cual le dijo:
—El Señor te bendiga. Ya he cumplido la orden del Señor.
15 —Los han traído de Amalec —contestó Saúl—, porque la gente ha conservado las mejores ovejas y los mejores toros para ofrecerlos en sacrificio al Señor tu Dios. Pero hemos destruido lo demás.
22 Entonces Samuel dijo:
«Más le agrada al Señor que se le obedezca,
y no que se le ofrezcan sacrificios y holocaustos;
vale más obedecerlo y prestarle atención
que ofrecerle sacrificios y grasa de carneros.15.22 Cf. Pr 21.3; Os 6.6; Am 5.22-24.
23 Tanto peca el que se rebela contra él
como el que practica la adivinación;15.23 Cf. Dt 18.10.
semejante a quien adora a los ídolos
es aquel que lo desobedece.
Y como tú has rechazado sus mandatos,
ahora él te rechaza como rey.»15.22-23 Estos vv. expresan una de las ideas fundamentales del AT, en especial de los escritos proféticos. Véase Sal 40.6(7) nota.