5 Porque me acuerdo de la fe sincera que tienes. Primero la tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice,1.5 Hch 16.1. La madre y la abuela de Timoteo eran judías y lo habían educado en la esperanza mesiánica, basándose en las Escrituras (2 Ti 3.15). Hch 16.1 indica que la madre se había hecho cristiana. y estoy seguro de que también tú la tienes.
No avergonzarse del evangelio
6 Por eso te recomiendo que avives el fuego del don que Dios te dio cuando te impuse las manos.1.6 Sobre la imposición de las manos, véase 1 Ti 4.14 n.7 Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio.1.7 Cf. Ro 8.15. Buen juicio: También puede traducirse dominio propio.