14 Una de ellas se llamaba Lidia; era de la ciudad de Tiatira y vendía telas finas de púrpura.16.14 Tiatira: ciudad de la provincia de Asia, conocida por sus telas teñidas de púrpura, tinte morado muy costoso extraído de ciertos moluscos. Como era mercancía de lujo, se supone que Lidia era una mujer de buena posición económica. A esta mujer, que adoraba a Dios16.14 Adoraba a Dios: expresión que sugiere que Lidia no era judía, pero participaba en el culto judío (Hch 10.2 n.). y que estaba escuchando, el Señor la movió a poner toda su atención en lo que Pablo decía.