Discurso de Pedro#2.14-42 Este discurso, y los otros de Pedro (Hch 3.12-26; 5.29-32; 10.34-43), presentan un resumen del mensaje proclamado por los apóstoles; cf. también Hch 13.23-41; 1 Co 15.1-8.
14 Entonces Pedro se puso de pie junto con los otros once apóstoles, y con voz fuerte dijo: «Judíos y todos los que viven en Jerusalén, sepan ustedes esto y oigan bien lo que les voy a decir. 15 Estos no están borrachos como ustedes creen, ya que apenas son las nueve de la mañana.2.15 Las nueve de la mañana: Lit. la hora tercera, contando desde la salida del sol. Era el momento de la oración matutina, antes del cual los judíos normalmente no tomaban comida ni bebida.16 Al contrario, aquí está sucediendo lo que anunció el profeta Joel, cuando dijo:
17 "Sucederá que en los últimos días, dice Dios,
derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad;2.17 Derramaré: Cf. Is 44.3. El simbolismo del agua referido al Espíritu hace especialmente significativa la expresión derramar. Cf. Jn 7.38-39.
los hijos e hijas de ustedes
comunicarán mensajes proféticos,2.17 Mensajes proféticos: Véase 1 Co 14.1 n.
los jóvenes tendrán visiones,
y los viejos tendrán sueños.
18 También sobre mis siervos y siervas
derramaré mi Espíritu en aquellos días,
y comunicarán mensajes proféticos.
19 En el cielo mostraré grandes maravillas,
y sangre, fuego y nubes de humo en la tierra.2.19 Las palabras y sangre, fuego y nubes de humo en la tierra, que en Joel anuncian matanza e incendio, faltan en algunos mss. de Hch.
20 El sol se volverá oscuridad,
y la luna como sangre,
antes que llegue el día del Señor,
día grande y glorioso.
21 Pero todos los que invoquen el nombre del Señor,
alcanzarán la salvación."2.17-21 Jl 2.28-32 (3.1-5) (gr.), citado con algunas modificaciones. Cf. también Ro 10.13.
22 »Escuchen, pues, israelitas, lo que voy a decir: Como ustedes saben muy bien, Dios demostró ante ustedes la autoridad de Jesús de Nazaret, haciendo por medio de él grandes maravillas, milagros y señales. 23 Y a ese hombre, que conforme a los planes y propósitos de Dios2.23 Conforme a los planes... de Dios: Cf. Mc 8.31; Lc 22.22; 24.46; Jn 3.14; Hch 3.18; 4.27-28; 17.3; 1 P 1.19-20. fue entregado,2.23 Entregado: por Judas (Mc 14.41; Lc 22.47-48); por otra parte, como el texto griego dice simplemente entregado, algunos lo refieren a la acción de las autoridades religiosas judías de entregar a Jesús a los romanos (Mt 27.1-2). ustedes lo mataron, crucificándolo por medio de hombres malvados.2.23 Malvados: Lit. los que no tienen ley; expresión generalmente aplicada a los paganos por carecer de la ley de Dios, y que aquí se refiere a los romanos, por cuyo medio las autoridades judías llevaron a cabo la crucifixión de Jesús (Mt 27.32-54 y paralelos; Hch 3.13; 5.30; 7.52).24 Pero Dios lo resucitó,2.24 Mt 28.5-6 y paralelos; Hch 4.10; 5.30. liberándolo de los dolores de la muerte,2.24 Dolores de la muerte: expresión que alude a los «lazos de la muerte», de Sal 18.4-5 (5-6); 116.3, pasajes en los cuales la versión griega (LXX) dice «dolores de la muerte». (La raíz hebrea significa tanto lazos como dolores.) porque la muerte no podía tenerlo dominado. 25 El rey David, refiriéndose a Jesús, dijo:
"Yo veía siempre al Señor delante de mí;
con él a mi derecha, nada me hará caer.
26 Por eso se alegra mi corazón,
y mi lengua canta llena de gozo.
Todo mi ser vivirá confiadamente,2.26 Confiadamente: Lit. en esperanza; se interpreta el salmo en relación con la esperanza de la resurrección (v. 31).
27 porque no me dejarás en el sepulcro2.27 Sepulcro: Lit. Hades. Véase Reino de la muerte en el Índice temático.
ni permitirás que se descomponga
el cuerpo de tu santo siervo.2.27 Hch 13.35. Tu santo siervo: También puede traducirse por tu siervo fiel.
28 Me mostraste el camino de la vida,
y me llenarás de alegría con tu presencia."2.25-28 Sal 16.8-11 (gr.).
29 »Hermanos, permítanme decirles con franqueza que el patriarca David murió y fue enterrado, y que su sepulcro está todavía entre nosotros. 30 Pero David era profeta, y sabía que Dios le había prometido con juramento que pondría por rey a uno de sus descendientes.2.30 2 S 7.12-13; Sal 89.3-4 (4-5); 132.11-12. Algunos mss. dicen que pondría por rey al Cristo, uno de sus descendientes.31 Así que, viendo anticipadamente la resurrección del Mesías, David habló de ella y dijo que el Mesías no se quedaría en el sepulcro ni su cuerpo se descompondría. 32 Pues bien, Dios ha resucitado a ese mismo Jesús, y de ello todos nosotros somos testigos. 33 Después de haber sido enaltecido y colocado por Dios2.33 Colocado por Dios a su derecha: esto es, en el lugar de honor junto a Dios (cf. Sal 110.1, citado en el v. 34). Otra posible traducción: fue levantado por la mano derecha de Dios; tal es el sentido de la versión griega (LXX) de Sal 118.16. a su derecha y de haber recibido del Padre el Espíritu Santo que nos había prometido, él a su vez lo derramó sobre nosotros. Eso es lo que ustedes han visto y oído. 34 Porque no fue David quien subió al cielo; pues él mismo dijo:
"El Señor dijo a mi Señor:
Siéntate a mi derecha,
35 hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies."2.34-35 Sal 110.1; cf. el uso que hizo Jesús del mismo salmo en Mt 22.43-45 y paralelos, y véase Mt 22.44 n.
36 »Sepa todo el pueblo de Israel, con toda seguridad, que a este mismo Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías.»2.36 Señor: usado como título divino. Mesías: o Cristo; véanse Mt 1.17 nota e Índice temático.
37 Cuando los allí reunidos oyeron esto, se afligieron profundamente, y preguntaron a Pedro y a los otros apóstoles:
—Hermanos, ¿qué debemos hacer?
38 Pedro les contestó:
—Vuélvanse a Dios y bautícese cada uno en el nombre de Jesucristo,2.38 En el nombre de Jesucristo: reconociendo a Jesús como Mesías, e invocando su nombre; véase Nombre en el Índice temático. para que Dios les perdone sus pecados, y así él les dará el Espíritu Santo.2.38 Cf. Mt 3.2,11 y paralelos; también Mt 4.17; Mc 1.14-15; Lc 24.47, y Hch 3.19; 20.21; 26.20.39 Porque esta promesa es para ustedes y para sus hijos, y también para todos los que están lejos;Is 57.19. es decir, para todos aquellos a quienes el Señor nuestro Dios quiera llamar.
40 Con estas y otras palabras, Pedro les habló y les aconsejó, diciéndoles:
—¡Apártense de esta gente perversa!2.40 Gente perversa: expresión proverbial; cf. Dt 32.5; Sal 78.8; Flp 2.15.
41 Así pues, los que hicieron caso de su mensaje fueron bautizados; y aquel día se agregaron a los creyentes unas tres mil personas.