28 Por lo tanto, estén atentos y cuiden de toda la congregación, en la cual el Espíritu Santo los ha puesto como pastores20.28 Pastores: esto es, dirigentes o supervisores; la palabra griega (episkopos) dio origen a nuestra palabra obispo. Para referirse a estas mismas personas se usa el término ancianos (gr. presbyteroi) en el v. 17. Cf. también Flp 1.1, y véase Tit 1.6-7 n. para que cuiden de la iglesia de Dios, que él compró con su propia sangre.20.28 La expresión griega usada aquí, si bien puede significar su propia sangre, puede también traducirse como la sangre del suyo propio (o sea de su Hijo).