6 Pero Pedro le dijo:
—No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.3.6 En el nombre: Según el pensamiento hebreo, el nombre representaba a la persona misma; al invocar el nombre de Jesucristo se invocaba a Jesucristo mismo, y su poder y autoridad (véase Hch 2.38 nota).
7 Dicho esto, Pedro lo tomó por la mano derecha y lo levantó, y en el acto cobraron fuerzas sus pies y sus tobillos. 8 El paralítico se puso en pie de un salto y comenzó a andar; luego entró con ellos en el templo, por su propio pie, brincando y alabando a Dios.