7Tenemos una esperanza firme en cuanto a ustedes, porque nos consta que, así como tienen parte en los sufrimientos, también tienen parte en el consuelo.
8Hermanos, queremos que sepan cuántas dificultades tuvimos en la provincia de Asia.1.8-9 Asia: provincia romana, hoy parte de Turquía. No se sabe a qué dificultades se refiere Pablo, pero cf. Hch 19.23-41; 1 Co 15.32; 16.9. Fue una prueba tan dura que ya no podíamos resistir más, y hasta perdimos la esperanza de salir con vida.
10Y Dios nos libró y nos librará de tan gran peligro de muerte. Confiamos en que seguirá librándonos,
2Al verlo, se estremecerán de espanto y sorpresa,ya que no esperaban que se hubiera salvado.
3Dirán entre sí, arrepentidos,gimiendo llenos de dolor:5.3 Así como las actitudes de los malos se presentaron con la forma de un discurso (2.1-20), también con otro discurso se presenta ahora su desengaño (5.4-13).
14En realidad, la esperanza del malvadoes como paja que arrebata el viento,5.14 Cf. Job 20.8; Sal 1.4; 37.20.como espuma ligera que la tempestad arrastra;se desvanece como humo llevado por el vientoy pasa como el recuerdo de un viajeroque solamente se hospedó una noche.
1Pablo, apóstol de Cristo Jesús, enviado por mandato de Dios nuestro Salvador y de Cristo Jesús, nuestra esperanza,
5El propósito de esa orden es que nos amemos unos a otros con el amor que proviene de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera.
17¡Honor y gloria para siempre al Rey eterno, al inmortal, invisible y único Dios! Amén.1.17 Ro 16.27; 1 Ti 6.15-16; Jud 24-25. Rey eterno: Lit. Rey de los siglos.
6pues él nos ha capacitado para ser servidores de una nueva alianza,Jer 31.31-34;1~Co 11.25. basada no en una ley, sino en la acción del Espíritu. La ley condena a muerte, pero el Espíritu de Dios da vida.3.6 La ley: Lit. la letra. Aquí letra equivale a ley. Cf. Ro 7.6.
8¡cuánta más será la gloria del anuncio de una nueva alianza fundada en el Espíritu!
12Precisamente porque tenemos esta esperanza, hablamos con toda libertad.
4aunque a los ojos de los hombres parecían castigados,abrigaban la esperanza de no tener que morir.
11¡Desdichados los que desprecian la sabiduría y la instrucción;vana es su esperanza, inútiles sus esfuerzos,y sin valor sus obras!
18si mueren jóvenes, no tendrán esperanza, …
19A la gente perversa le espera un destino terrible.3.16-19 Los hijos nacidos de relaciones pecaminosas no son una señal de la bendición de Dios. Aquí se expresa la idea, frecuente sobre todo en el AT, de la solidaridad entre padres e hijos (cf. Ex 20.5-6). En otros lugares se recalcará, en cambio, la responsabilidad personal (cf. Jer 31.29-30; Ez 18).
2Los ancianos2.2 Ancianos: Aquí, usado junto a ancianas (v. 3), se refiere a los de edad avanzada (cf. 1 Ti 5.1). deben ser serios, respetables y de buen juicio; sanos en su fe, en su amor y en su fortaleza para soportar el sufrimiento.2.2 Cf. la relación establecida por Pablo entre fe, esperanza y amor (1 Co 13.13; Col 1.4-5; 1 Ts 1.3; 5.8).
8hablando de una manera sana,2.8 Sana: Véase 1 Ti 1.10 nota. que nadie pueda condenar. Así sentirá vergüenza cualquiera que se ponga en contra, pues no podrá decir nada malo de nosotros.2.8 Cf. 1 P 2.15.
13mientras llega el feliz cumplimiento de nuestra esperanza:2.13 Cf. 1 Co 1.7; Flp 3.20. Se mantiene viva la esperanza del regreso de Jesucristo. el regreso glorioso de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.2.13 2 P 1.1. Nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo: Algunos traducen: el gran Dios y nuestro Salvador Jesucristo.
15Esto es lo que tienes que enseñar, animando y reprendiendo con toda autoridad. Que nadie te desprecie.1~Ti 4.12.
44 (5) Solo piensan en derribarme;su mayor placer es la mentira.Me alaban con los labios,pero me maldicen con el pensamiento.
55 (6) Solo en Dios encuentro paz;pues mi esperanza viene de él.
88 (9) ¡Pueblo mío, confía siempre en él!62.8(9) Cf. Sal 22.23-25(24-26); 130.7; Is 26.4.¡Háblenle en oración con toda confianza!¡Dios es nuestro refugio!
1010 (11) No confíen en la violencia;¡no se endiosen con el pillaje!Si llegan a ser ricos,no pongan su confianza en el dinero.62.10(11) Cf. 1 Ti 6.17-19.
5Pero nosotros, por medio del Espíritu tenemos la esperanza de alcanzar la justicia basados en la fe.5.5 Cf. Gl 2.16.
13Ustedes, hermanos, han sido llamados a la libertad. Pero no usen esta libertad para dar rienda suelta a sus instintos. Más bien sírvanse los unos a los otros por amor.5.13 Véase 5.1 n.; cf. 1 P 2.16. Al decir sírvanse (o sean esclavos) los unos a los otros, se cambia la sujeción a la ley por una diferente «esclavitud», basada en el amor. Cf. Mt 20.26; Ro 13.8-10.
22En cambio, lo que el Espíritu produce5.22-23 Lo que el Espíritu produce: Lit. el fruto (o la cosecha) del Espíritu; cf. Ef 5.9; Col 3.12-15. A los vicios (vv. 19-21) se contrapone este catálogo de virtudes, con el amor en primer término (vv. 13-14). Véase Virtudes, Catálogos de en el Índice temático. es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,
7,8En Cristo, gracias a la sangre que derramó,1.7-8 Gracias a la sangre que derramó: esto es, por su muerte redentora en la cruz (cf. Lv 1.3-17; Heb 9.11-14). tenemos la liberación y el perdón de los pecados.1.7-8 Liberación: Véase Ro 3.24 nota. Pues Dios ha hecho desbordar sobre nosotros las riquezas de su generosidad, dándonos toda sabiduría y entendimiento,1.7-8 Col 1.9. Dándonos: otra posible traducción: actuando con. Esta frase también puede unirse al v. siguiente.
11En Cristo, Dios nos había escogido de antemano para que tuviéramos parte en su herencia,1.11 Tuviéramos parte en su herencia: esto incluye el pertenecer al pueblo de Dios y tener la esperanza de las promesas futuras. Cf. Dt 7.6; 32.9; Ro 8.17; Gl 3.29; 4.7; Ef 1.14,18. de acuerdo con el propósito de Dios mismo, que todo lo hace según la determinación de su voluntad.
12… los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo,1.12 Los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo: los primeros creyentes, que eran judíos. Otra posible traducción: los que ya esperábamos en Cristo (o en el Mesías), con referencia a la esperanza mesiánica. …
18Pido que Dios les ilumine la mente, para que sepan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da al pueblo santo,1.18 Cf. Hch 20.32; Col 1.12; 3.24. Herencia: Véase Ef 1.11 n.
19y cuán grande y sin límites es su poder, el cual actúa en nosotros los creyentes. Este poder es el mismo que Dios mostró con tanta fuerza y potencia
4Al contrario, Dios nos aprobó y nos encargó el evangelio, y así es como hablamos. No tratamos de agradar a la gente,2.4 Cf. Gl 1.10. sino a Dios, que examina nuestros corazones.
8así también les tenemos a ustedes tanto cariño que hubiéramos deseado darles, no solo el evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias vidas. ¡Tanto hemos llegado a quererlos!
19Pues, ¿quién es nuestra esperanza, nuestra alegría y nuestro motivo de orgullo2.19 Nuestro motivo de orgullo: Lit. nuestra corona de orgullo. Sobre la imagen de la corona, véase 1 Co 9.25 nota, y cf. Flp 4.1. delante de nuestro Señor Jesús, cuando él regrese? Si no lo son ustedes, ningún otro lo será.
24A los que se arrepienten les concede el volverse a él,y consuela a los que han perdido la esperanza.
26Vuélvete al Altísimo, apártate de la maldad17.26 Algunos mss. añaden: porque él saca de las tinieblas a la luz de la salud.y odia de todo corazón la idolatría.
29¡Qué grande es la misericordia del Señory su perdón para los que se vuelven a él!
2la de un esclavo que suspira por la sombra,la de un peón que espera con ansias su salario.
6Mis días se acercan a su fin, sin esperanza,con la rapidez de una lanzadera de telar.
7Recuerda, oh Dios, que mi vida es como un suspiro,y que nunca más tendré felicidad.
16No puedo más. No quiero seguir viviendo.Déjame en paz, que mi vida es como un suspiro.7.16 Mi vida es como un suspiro: Para Job, los sufrimientos que Dios le inflige son tanto más injustificados, cuanto que están dirigidos contra una criatura tan débil y mortal como el hombre. También esta idea se expresa con diversas imágenes poéticas: el ser humano es como una flor que brota y se marchita (14.2), o como un leño que se va pudriendo (13.28); sus días huyen en veloz carrera (9.25) y se disipan como una sombra (8.9). Cf. Sal 144.4; 1 P 1.24.
3¡Que ponga él su izquierda bajo mi cabeza,y que con su derecha me abrace!Cnt 2.6.Él
5¿Quién es esta que viene del desierto,Cnt 3.6.recostada en el hombro de su amado?ÉlBajo un manzano interrumpí tu sueño:allí donde tu madre tuvo dolores;allí donde tu madre te dio a luz.Ella
13¡Déjame oír tu voz,oh reina de los jardines!¡Nuestros amigos esperan escucharla!Ella
1»"En ese momento12.1 En ese momento: es decir, en el tiempo final (cf. Dn 11.40). aparecerá Miguel,12.1 Miguel: Véase Dn 10.13 nota. el gran ángel protector que defiende a tu pueblo.»"Será un momento angustioso,un momento como no ha habido otrodesde que existen las naciones.12.1 Un momento angustioso: Mt 24.21; Mc 13.19; Ap 7.14; 12.7.Cuando ese momento llegue,se salvarán todos los de tu puebloque tienen su nombre escrito en el libro.12.1 El libro o el libro de la vida (Sal 69.28[29]; Ap 3.5) es el registro donde están escritos los nombres de las personas vivas. «Estar anotado en el libro» significa «vivir», y «ser borrado de él» es lo mismo que «morir». Véase Ex 32.31-32 n.
8»Yo escuché lo que decía, pero no entendí nada. Entonces le pregunté: "Señor, ¿qué va a pasar después de todo esto?"
12Feliz12.12 Feliz: Expresión típica que se emplea para introducir las «bienaventuranzas». Véanse Sal 1.1 n.; Mt 5.3-12 n. aquel que espere confiado hasta que hayan pasado mil trescientos treinta y cinco días.12.11-12 Es muy difícil determinar con precisión a qué acontecimientos se refieren estas dos cifras. Según algunos intérpretes, la primera (1.290 días a partir de la profanación del templo) estaría relacionada con la fecha en que se compuso la gran profecía de Dn 10—12; la segunda, en cambio, podría indicar el momento en que el libro mantenido en secreto (Dn 12.9) debía ser publicado para que los sabios lo comprendieran todo (Dn 12.10).
8el que haya recibido el don de animar a otros, que se dedique a animarlos. El que da, hágalo con sencillez; el que ocupa un puesto de responsabilidad, desempeñe su cargo con todo cuidado; el que ayuda a los necesitados, hágalo con alegría.12.6-8 1 Co 12.4-11; 1 P 4.10-11.
9Ámense sinceramente unos a otros.1~Ti 1.5;1~P 1.22. Aborrezcan lo malo y apéguense a lo bueno.Am 5.15.
12Vivan alegres por la esperanza que tienen; soporten con valor los sufrimientos; no dejen nunca de orar.Ef 6.18;Flp 4.4-6.