El altar del incienso
1 »Haz también un altar de madera de acacia, para quemar incienso. 6 Pon luego el altar ante el velo que está junto al arca de la alianza, ante la tapa que lo cubre, donde yo me encontraré contigo. 7 Todas las mañanas, a la hora de preparar las lámparas, Aarón quemará incienso aromático sobre este altar, 8 y lo quemará también al atardecer, a la hora de encender las lámparas. Esto se hará en la presencia del Señor siempre, a través de los siglos. 10 Este altar estará completamente consagrado al Señor, y una vez al año30.10 Una vez al año: referencia al Día del Perdón o de la Expiación, celebrado anualmente (Lv 16). ofrecerá Aarón sobre los cuernos del altar la sangre del sacrificio para obtener el perdón de los pecados. Una vez al año, todos los años, sobre este altar se ofrecerá el sacrificio para obtener el perdón de los pecados.»30.11-16 Los antiguos israelitas consideraban que el censo atentaba contra una prerrogativa de Dios, ya que él es el único que tiene derecho a conocer el número de sus súbditos (cf. 2 S 24.10-16). Por eso, en este primer censo de Moisés, descrito en detalle en Nm 1, cada israelita tenía que presentar una ofrenda como rescate de su propia vida.