19 Esta esperanza mantiene firme y segura nuestra alma, igual que el ancla mantiene firme al barco. Es una esperanza que ha penetrado hasta detrás del velo6.19 Detrás del velo: en el Lugar Santísimo de la Tienda del Encuentro (Lv 16.2), vista aquí como figura del templo celestial, donde Jesús ha entrado como sacerdote para permitirnos el libre acceso a Dios (v. 20; Heb 9.7 n.). Véase también Mt 27.51 n. en el templo celestial,