La vid verdadera
1 »Yo soy la vid15.1 Jesús expresa su relación con sus discípulos usando un símbolo que en el AT con frecuencia representa al pueblo de Israel. Cf. Sal 80.8-16 (9-17); Is 5.1-7; Jer 5.9-11; 12.10-11; Ez 15.1-6; 19.10-14. verdadera, y mi Padre es el que la cultiva. 4 Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí.
5 »Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada.15.4-5 Cf. 2 Co 3.5; Flp 4.13; 1 Jn 1.3-4.
7 »Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas,Jn 8.31. pidan lo que quieran y se les dará.15.7 Se les dará: es decir, Dios les dará. Cf. Mt 21.22; Mc 11.24; Jn 14.13-14.
16 Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes15.16 Normalmente era el discípulo quien escogía a su maestro. y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.15.16 De una manera especial, los apóstoles fueron escogidos por Jesús (cf. Mt 10.1 y paralelos; Jn 6.70), pero todos los creyentes también han sido escogidos (cf. Ro 8.33; Ef 1.4; Col 3.12; 1 Ts 1.4; 2 Ts 2.13; 1 P 1.2).