15 Pero Gedeón volvió a contestar:
—Una vez más, perdón, señor, pero ¿cómo voy a salvar a Israel? Mi clan es el más pobre de toda la tribu de Manasés, y yo soy el más pequeño de mi familia.6.15 Como Moisés (Ex 3.11), Saúl (1 S 9.21) y Jeremías (Jer 1.6), Gedeón pone excusas para no aceptar una misión cuyo cumplimiento le parece demasiado difícil. Pero Dios no se guía por criterios humanos y elige casi siempre, para la realización de sus designios, a los que el mundo considera débiles y de poca importancia (1 Co 1.25-31). Cf. Gn 25.23; 1 S 10.17-24; 16.1-13; Ro 9.10-13.