2 El Señor1.2 El libro comienza con un himno o canto de alabanza al Dios de Israel, que no puede dejar impunes los pecados e injusticias que se cometen en el mundo (cf. vv. 2-9). No se trata de un capricho divino, sino de una exigencia de la justicia y santidad de Dios. En los vv. 2-8 se emplea el artificio alfabético, pero utilizando sólo la mitad del alfabeto hebreo. Acerca de los himnos y de los poemas alfabéticos, véase la Introducción a los Salmos (3[a],[g]). es Dios celoso y vengador:1.2 El Señor es un Dios celoso porque exige reconocimiento exclusivo (véase Ex 20.5 n.); y recibe el calificativo de vengador porque él reivindica la justicia, derrotando a los que no la practican. Cf. Ex 20.5-6; Dt 4.24; Ro 12.19; Heb 10.30.
se venga de los que se le oponen,
y se enoja con sus enemigos.
3 El Señor es paciente pero poderoso,
y no dejará de castigar al culpable.1.3 Cf. Ex 34.6-7; Nm 14.18; Sal 86.15; Jl 2.13.
El Señor camina sobre la tormenta,
y las nubes son el polvo de sus pies.1.3 Las nubes: Cf. Ex 34.5; Sal 68.4(5).