27 Le dijeron a Moisés:
—Fuimos a la tierra a la que nos enviaste. Realmente es una tierra donde la leche y la miel corren como el agua,13.27 Tierra donde... como el agua: expresión frecuente en el Pentateuco, que expresa la fertilidad de la tierra prometida (Ex 3.8 nota). y estos son los frutos que produce. 28 Pero la gente que vive allí es fuerte, y las ciudades son muy grandes y fortificadas. Además de eso, vimos allá descendientes del gigante Anac.13.28 Anac: Véase Nm 13.33 n.
30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo que estaba ante Moisés, y dijo:
—¡Pues vamos a conquistar esa tierra! ¡Nosotros podemos conquistarla!
31 Pero los que habían ido con él respondieron:
—¡No, no podemos atacar a esa gente! Ellos son más fuertes que nosotros.
32 Y se pusieron a decir a los israelitas que el país que habían ido a explorar era muy malo. Decían:
—La tierra que fuimos a explorar mata a la gente que vive en ella,13.32 Mata a la gente que vive en ella: es decir, es un país donde no se puede vivir, porque es estéril y malsano o porque allí siempre hay guerras y conflictos. y todos los hombres que vimos allá eran enormes. 33 Vimos también a los gigantes, a los descendientes de Anac.13.33 Los descendientes de Anac eran un grupo de cananeos, famosos por su estatura. Aquí se los designa con el término hebreo nefilim (gigantes), probablemente porque la tradición los había relacionado con los gigantes de Gn 6.1-4. Véase también Dt 2.10-11n. Al lado de ellos nos sentíamos como langostas, y así nos miraban ellos también.