Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar Salmo de David.
1 DIOS mío, Dios mío, 22.1 Mt. 27.46. Mr. 15.34.¿por qué me has dejado?
¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de 22.1 Sal. 32.3 y 38.8.mi clamor?
2 Dios mío, clamo de día, y no oyes;
Y de noche, y no hay para mí silencio.
3 Tú empero eres santo,
Tú que habitas entre las 22.3 Dt. 10.21.alabanzas de Israel.
4 En ti esperaron nuestros padres:
Esperaron, y tú los libraste.
5 Clamaron á ti, y fueron librados:
22.5 Sal. 25.2,3 y 31.1. Is. 49.23. Ro. 9.33. Esperaron en ti, y no se avergonzaron.
6 Mas yo 22.6 Is. 41.14.soy gusano, y no hombre;
Oprobio de los hombres, y 22.6 Is. 49.7 y 53.3.desecho del pueblo.
7 22.7 Mt. 27.39. Mr. 15.29. Todos los que me ven, escarnecen de mí;
Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:
8 22.8 Mt. 27.43. Remítese á Jehová, líbrelo;
Sálvele, puesto que en él se complacía.
9 22.9 Sal. 71.6. Empero tú eres el que me sacó del vientre,
El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.
10 Sobre ti fuí echado desde la matriz:
22.10 Is. 46.3. Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;
Porque no hay quien ayude.
12 22.12 Am. 4.1. Hanme rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado.
13 22.13 Lm. 2.16. Abrieron sobre mí su boca,
Como león rapante y rugiente.
14 Heme escurrido como aguas,
Y todos mis huesos se descoyuntaron:
22.14 Job 23.16. Mi corazón fué como cera,
Desliéndose en medio de mis entrañas.
15 Secóse como un tiesto mi vigor,
22.15 Jn. 19.28. Y mi lengua se pegó á mi paladar;
Y me has puesto en el polvo de la muerte.
16 Porque perros me han rodeado,
Hame cercado cuadrilla de malignos:
22.16 Mt. 27.35. Mr. 15.24. Lc. 23.33. Jn. 19.23,37 y 20.25. Horadaron mis manos y mis pies.
17 Contar puedo todos mis huesos;
Ellos miran, considéranme.
18 22.18 Mt. 27.35. Lc. 23.34. Jn. 19.24. Partieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.
19 Mas tú, Jehová, no te alejes;
Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.
20 Libra de la espada mi alma;
Del poder del perro mi única.
21 22.21 2 Ti. 4.17. Sálvame de la boca del león,
Y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios.
22 22.22 He. 2.12. Anunciaré tu nombre á mis hermanos:
En medio de la congregación te alabaré.
23 22.23 Sal. 135.19,20. Los que teméis á Jehová, alabadle;
Glorificadle, simiente toda de Jacob;
Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.
24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre,
Ni de él escondió su rostro;
Sino que 22.24 He. 5.7.cuando clamó á él, oyóle.
25 22.25 Sal. 35.18 y 40.9,10. De ti será mi alabanza en la grande congregación;
22.25 Sal. 66.13. Mis votos pagaré delante de los que le temen.
26 22.26 Sal. 69.32. Is. 65.13. Comerán los pobres, y serán saciados:
Alabarán á Jehová los que le buscan:
Vivirá vuestro corazón para siempre.
27 Acordarse han, y 22.27 Sal. 2.8 y 67.7.volveránse á Jehová todos los términos de la tierra;
Y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes.
28 22.28 Abd. 21. Zac. 14.9. Mt. 6.13. Porque de Jehová es el reino;
Y él se enseñoreará de las gentes.
29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra:
Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo,
Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.
30 La posteridad le servirá;
Será ella contada por una generación de Jehová.
31 22.31 Sal. 78.6. Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere,
Su justicia que él hizo.
1 Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? 2 Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio. 3 Tú empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. 4 En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y tú los libraste. 5 Clamaron á ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron. 6 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo. 7 Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo: 8 Remítese á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía. 9 Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre. 10 Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude.
12 Hanme rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado.
13 Abrieron sobre mí su boca, Como león rapante y rugiente.
14 Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas.
15 Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte.
16 Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies.
17 Contar puedo todos mis huesos; Ellos miran, considéranme.
18 Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.
19 Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.
20 Libra de la espada mi alma; Del poder del perro mi única.
21 Sálvame de la boca del león, Y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios.
22 Anunciaré tu nombre á mis hermanos: En medio de la congregación te alabaré.
23 Los que teméis á Jehová, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.
24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle.
25 De ti será mi alabanza en la grande congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen.
26 Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.
27 Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; Y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes.
28 Porque de Jehová es el reino; Y él se enseñoreará de las gentes.
29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.
30 La posteridad le servirá; Será ella contada por una generación de Jehová.
31 Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo.