O Cordeiro e os seus remidos no monte Sião
1 Ap 5.6Olhei, e eis o Cordeiro em pé sobre Sl 2.6;Hb 12.22o monte Sião, e, com ele, Ap 14.3;Ap 7.4cento e quarenta e quatro mil que tinham escrito o nome dele e Ap 3.12o nome de seu Pai Ap 7.3sobre as suas testas. 2 Ouvi uma voz do céu como Ap 1.15a voz de muitas águas e como Ap 6.1a voz de um grande trovão; e a voz que ouvi era como de Ap 5.8harpistas que tocavam nas suas harpas. 3 Cantavam um Ap 5.9novo cântico, diante do trono, e diante Ap 4.6das quatro criaturas viventes, e dos Ap 4.4anciãos; e Ap 2.17ninguém podia aprender aquele cântico, senão os cento e quarenta e quatro mil que foram Ap 5.9comprados da terra. 4 Mt 19.12(?); cp.Ap 3.4;2Co 11.2;Ef 5.27Estes são os que não se contaminaram com mulheres, porque são virgens. Estes são os que Ap 7.17; cp.Ap 3.4;17.14seguem o Cordeiro para onde quer que vá. Estes foram Ap 5.9comprados dentre os homens para serem as Tg 1.18; cp.Hb 12.23primícias para Deus e para o Cordeiro. 5 Sf 3.13; cp.Sl 32.2;Ml 2.6;Jo 1.47;1Pe 2.22Na sua boca, não foi achada mentira; estão Jd 24; cp.Hb 9.14;1Pe 1.19sem defeito.
A primeira voz
6 Vi outro anjo voando pelo Ap 8.13meio do céu, tendo um Ap 10.7;1Pe 1.25evangelho eterno para anunciar Ap 3.10aos habitantes da terra, e a Ap 5.9toda nação, e tribo, e língua, e povo, 7 dizendo em alta voz: Ap 15.4Temei a Deus e Ap 11.13dai-lhe glória, porque é chegada a hora do seu juízo; e adorai aquele que Ap 4.11fez o céu, e a terra, e o mar, e Ap 8.10as fontes das águas.
A segunda voz
8 Um segundo anjo o seguiu, dizendo: Ap 18.2;Is 21.9;Jr 51.8Caiu, caiu a grande Ap 16.19;17.5;18.10; cp.Dn 4.30Babilônia, que Jr 51.7deu a beber a todas as nações do Ap 18.3;17.2,4vinho da ira da sua fornicação.
A terceira voz
9 Seguiu-se a estes um terceiro anjo, dizendo em alta voz: Se alguém Ap 14.11;Ap 13.12adora a besta e a sua Ap 14.11;Ap 13.14s.imagem e traz a sua Ap 13.16marca na testa ou na mão, 10 beberá este também do Ap 16.19; cp.19.15;Is 51.17;Jr 25.15-16,27vinho da ira de Deus, que está preparado, sem mistura, cp.Ap 18.6;Sl 75.8no cálice da sua cólera, e será atormentado em cp.Ap 19.20;20.10,14s.;21.8;Ez 38.22;2Ts 1.7fogo e em enxofre diante dos Mc 8.38santos anjos e diante do Cordeiro. 11 cp.Ap 18.9,18;19.3;Is 34.8-10O fumo do seu tormento sobe pelos séculos dos séculos, Ap 4.8e não têm repouso nem de dia nem de noite aqueles que Ap 14.9;Ap 13.12adoram a besta e a sua Ap 14.9;Ap 13.14s.imagem e quem receber a Ap 13.17marca do seu nome. 12 Ap 13.10Aqui está a perseverança dos santos que Ap 12.17guardam os mandamentos de Deus e cp.Ap 2.13a fé em Jesus.
A quarta voz
13 Ouvi uma voz do céu dizendo: Escreve: Ap 20.6Bem-aventurados os mortos que, cp.Ap 11.18desde agora, 1Co 15.18;1Ts 4.16morrem no Senhor. Sim, Ap 2.7;22.17diz o Espírito, para que Ap 6.11;Hb 4.9s.descansem dos seus trabalhos, porque as cp.1Tm 5.25suas obras os acompanham.
A ceifa
14 Olhei, e eis uma cp.Mt 17.5nuvem branca, e, sobre a nuvem, sentado um Ap 1.13semelhante a filho de homem, tendo uma Ap 6.2; cp.Sl 21.3coroa de ouro sobre a cabeça e uma foice afiada na mão. 15 Outro anjo Ap 14.17;Ap 15.6;16.17; vd.11.19saiu do santuário, clamando em alta voz ao que estava sentado sobre a nuvem: Ap 14.18;Mc 4.29;Jl 3.13Mete a tua foice e ceifa; pois a hora de ceifar é chegada, porque a Mt 13.39-41; cp.Jr 51.33seara da terra está madura. 16 Então, o que estava sentado sobre a nuvem meteu a sua foice à terra, e a terra foi ceifada.
A vindima
17 Ainda outro anjo saiu do santuário, que está no céu, tendo também ele uma foice afiada. 18 Outro anjo saiu do Ap 6.9; cp.8.3altar, cp.Ap 16.8aquele que tinha poder sobre o fogo, e clamou em alta voz ao que tinha a foice afiada, dizendo: Ap 14.15Mete a tua foice afiada e vindima os cachos da videira da terra, Jl 3.13porque as suas uvas estão bem maduras. 19 O anjo meteu a sua foice à terra e vindimou a videira da terra e lançou a vindima no Ap 19.15; cp.Is 63.2s.grande lagar da ira de Deus. 20 O lagar foi pisado cp.Hb 13.12;Ap 11.8fora da cidade, e saiu Gn 49.11;Dt 32.14sangue do lagar até os freios dos cavalos, pelo espaço de mil e seiscentos estádios.
1 Y MIRÉ, y he aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de su Padre escrito en sus frentes. 2 Y oí una voz del cielo como ruido de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno: y oí una voz de tañedores de arpas que tañían con sus arpas: 3 Y cantaban como un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro animales, y de los ancianos: y ninguno podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil, los cuales fueron comprados de entre los de la tierra. 4 Estos son los que con mujeres no fueron contaminados; porque son vírgenes. Estos, los que siguen al Cordero por donde quiera que fuere. Estos fueron comprados de entre los hombres por primicias para Dios y para el Cordero. 5 Y en sus bocas no ha sido hallado engaño; porque ellos son sin mácula delante del trono de Dios. 6 Y vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo á los que moran en la tierra, y á toda nación y tribu y lengua y pueblo,
7 Diciendo en alta voz: Temed á Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida; y adorad á aquel que ha hecho el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas.
8 Y otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, aquella grande ciudad, porque ella ha dado á beber á todas las naciones del vino del furor de su fornicación.
9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo en alta voz: Si alguno adora á la bestia y á su imagen, y toma la señal en su frente, ó en su mano,
10 Este también beberá del vino de la ira de Dios, el cual está echado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles, y delante del Cordero:
11 Y el humo del tormento de ellos sube para siempre jamás. Y los que adoran á la bestia y á su imagen, no tienen reposo día ni noche, ni cualquiera que tomare la señal de su nombre.
12 Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.
13 Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen.
14 Y miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del hombre, que tenía en su cabeza una corona de oro, y en su mano una hoz aguda.
15 Y otro ángel salió del templo, clamando en alta voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar te es venida, porque la mies de la tierra está madura.
16 Y el que estaba sentado sobre la nube echó su hoz sobre la tierra, y la tierra fué segada.
17 Y salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda.
18 Y otro ángel salió del altar, el cual tenía poder sobre el fuego, y clamó con gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra; porque están maduras sus uvas.
19 Y el ángel echó su hoz aguda en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó la uva en el grande lagar de la ira de Dios.
20 Y el lagar fué hollado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos por mil y seiscientos estadios.