A quinta trombeta
1 Ap 8.2,13O quinto anjo tocou a trombeta. Vi uma Ap 8.10estrela caída do céu na terra, e foi-lhe dada Ap 1.18a chave do poço Lc 8.31;Ap 9.2,11do abismo. 2 Ele abriu o poço do abismo; do poço subiu um cp.Gn 19.28;Êx 19.18fumo como o fumo duma grande fornalha, cp.Jl 2.2,10e o sol e o ar escureceram-se com o fumo do poço. 3 Do fumo saíram Ap 9.7; cp.Êx 10.12-15gafanhotos para a terra; e foi-lhes dado poder, como têm poder os Ap 9.5,10; cp.2Cr 10.11,14;Ez 2.6escorpiões da terra. 4 Foi-lhes ordenado que não Ap 6.6fizessem dano Ap 8.7à erva da terra, nem a qualquer coisa verde, nem a árvore alguma, mas somente àqueles homens que não têm Ap 7.2-3o selo de Deus nas suas testas. 5 Foi-lhes permitido não que os matassem, mas somente que os atormentassem Ap 9.10cinco meses; e o seu tormento era como o tormento do Ap 9.3escorpião, quando fere ao homem. 6 Naqueles dias, Jó 3.21;7.15;Jr 8.3; cp.Ap 6.16os homens procurarão a morte e não a acharão; desejarão morrer, mas a morte foge deles. 7 Jl 2.4As figuras dos gafanhotos eram semelhantes a cavalos preparados para a guerra; sobre as suas cabeças tinham umas como coroas semelhantes ao ouro, e os seus rostos eram como rostos de homens; 8 tinham os cabelos como os cabelos das mulheres, e os seus Jl 1.6dentes eram como os dentes dos leões; 9 e tinham couraças como couraças de ferro, Jl 2.5; cp.Jr 47.3e o estrondo das suas asas era como o estrondo de carros de muitos cavalos que correm ao combate. 10 Têm caudas semelhantes às dos Ap 9.3,5; cp.2Cr 10.11,14;Ez 2.6escorpiões e aguilhões; e, nas suas Ap 9.19caudas, acha-se o seu poder de fazer dano aos homens Ap 9.5cinco meses. 11 Eles têm sobre si, como rei, o anjo do Lc 8.31;Ap 9.1-2abismo, chamado, em Ap 16.16;Jo 5.2hebraico, Jó 26.6;28.22;31.12;Sl 88.11;Pv 15.11, etc.Abadom e, em grego, Apoliom.
O primeiro ai
12 Ap 8.13; cp.Ap 11.14O primeiro ai já passou; eis que vêm ainda dois ais depois dessas coisas.
A sexta trombeta
13 O sexto anjo tocou a trombeta. Ouvi uma voz que saía dos quatro Êx 30.2-3,10chifres do Ap 8.3altar de ouro que está diante de Deus, 14 a qual dizia ao sexto anjo que tinha a trombeta: cp.Ap 7.1Solta os quatro anjos que estão atados junto ao Gn 15.18;Dt 1.7;Js 1.4;Ap 16.12grande rio Eufrates. 15 Foram cp.Ap 20.7soltos os quatros anjos que haviam sido preparados para a hora, dia, mês e ano, a fim de matarem Ap 9.18;Ap 8.7a terça parte dos homens. 16 O número das tropas de cavalaria era de duas miríades de Ap 5.11miríades; Ap 7.4eu ouvi o número deles. 17 Vi, assim, na cp.Dn 8.2;9.21visão os cavalos e os que estavam montados sobre eles, os quais tinham couraças de fogo, de jacinto e de Ap 9.18;Ap 14.10;19.20;20.10;21.8enxofre; as cabeças dos cavalos eram como as cabeças de leões, Ap 11.5e das suas bocas saíam fogo, fumo e enxofre. 18 Por estas três pragas: Ap 9.17pelo fogo, pelo fumo e pelo enxofre, que saíam das suas bocas, foi morta a terça parte dos homens. 19 Pois o poder dos cavalos está nas suas bocas, e nas suas caudas; porque as suas caudas são semelhantes a serpentes e têm cabeças; e com elas causam dano. 20 Os outros homens, que não foram mortos por essas pragas, Ap 2.21não se arrependeram das obras Dt 4.28;Jr 1.16;Mq 5.13;At 7.41das suas mãos, para que não 1Co 10.20adorassem aos demônios Sl 115.4-7;135.15-17;Dn 5.23e aos ídolos de ouro, de prata, de cobre, de pedra e de pau, que nem podem ver, nem ouvir, nem andar; 21 e não se arrependeram dos seus homicídios, nem das suas Is 47.9,12;Ap 18.23feitiçarias, nem da sua cp.Ap 17.2,5fornicação, nem dos seus furtos.
1 Y EL quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo en la tierra; y le fué dada la llave del pozo del abismo. 2 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como el humo de un gran horno; y oscurecióse el sol y el aire por el humo del pozo. 3 Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y fueles dada potestad, como tienen potestad los escorpiones de la tierra. 4 Y les fué mandado que no hiciesen daño á la hierba de la tierra, ni á ninguna cosa verde, ni á ningún árbol, sino solamente á los hombres que no tienen la señal de Dios en sus frentes. 5 Y le fué dado que no los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión, cuando hiere al hombre. 6 Y en aquellos días buscarán los hombres la muerte, y no la hallarán; y desearán morir, y la muerte huirá de ellos. 7 Y el parecer de las langostas era semejante á caballos aparejados para la guerra: y sobre sus cabezas tenían como coronas semejantes al oro; y sus caras como caras de hombres. 8 Y tenían cabellos como cabellos de mujeres: y sus dientes eran como dientes de leones. 9 Y tenían corazas como corazas de hierro; y el estruendo de sus alas, como el ruido de carros que con muchos caballos corren á la batalla. 10 Y tenían colas semejantes á las de los escorpiones, y tenían en sus colas aguijones; y su poder era de hacer daño á los hombres cinco meses. 11 Y tienen sobre sí por rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebraico es Abaddon, y en griego, Apollyon. 12 El primer Ay! es pasado: he aquí, vienen aún dos ayes después de estas cosas. 13 Y el sexto ángel tocó la trompeta; y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios,
14 Diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata los cuatro ángeles que están atados en el gran río Eufrates.
15 Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban aparejados para la hora y día y mes y año, para matar la tercera parte de los hombres.
16 Y el número del ejército de los de á caballo era doscientos millones. Y oí el número de ellos.
17 Y así vi los caballos en visión, y los que sobre ellos estaban sentados, los cuales tenían corazas de fuego, de jacinto, y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de la boca de ellos salía fuego y humo y azufre.
18 De estas tres plagas fué muerta la tercera parte de los hombres: del fuego, y del humo, y del azufre, que salían de la boca de ellos.
19 Porque su poder está en su boca y en sus colas: porque sus colas eran semejantes á serpientes, y tenían cabezas, y con ellas dañan.
20 Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, aun no se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen á los demonios, y á las imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oir, ni andar:
21 Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.