9 Entonces Dios le dijo:
—Para cerrar el trato, trae una vaca, una cabra y un carnero, de tres años cada uno. Y trae también una paloma y una tortolita.
10 Abram le llevó a Dios todos estos animales y los partió por la mitad, pero a las aves las dejó enteras.
17 Cuando el sol se ocultó y se hizo de noche, apareció un horno humeante, y también una antorcha de fuego, que pasó entre las mitades de los animales.15.17 Pasó entre… los animales. En la antigüedad, cuando se hacía un pacto, se confirmaba mediante una ceremonia especial, en la que varios animales se partían por la mitad. Los que hacían el pacto pasaban en medio de las mitades y repetían en voz alta los términos del pacto. Los animales muertos servían de advertencia de lo que le pasaría a quien no cumpliera con su compromiso. Véase Jeremías 34.17-19.18 Ese día, Dios hizo un compromiso con Abram, y le dijo:
«Yo les daré a tus descendientes la tierra que va desde el río de Egipto hasta el río Éufrates.