5 En mi mente siempre está el recuerdo de tu fe sincera en Dios, la misma fe que tenían tu abuela Loida y tu madre Eunice, y sé que esa misma fe sigue viva en ti.
6 Por eso quiero recordarte que debes revitalizar el don de la gracia de Dios que recibiste cuando puse mis manos sobre ti.1:6 Sin duda Pablo "impuso sus manos" sobre Timoteo como una forma de denominar una bendición especial. 7 Dios no nos dio un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de cordura.