25 Pero cuando ya lo tenían atado22.25 Atado: Lit. estirado (probablemente sobre un banco, para recibir los latigazos). para azotarlo, Pablo le preguntó al capitán que estaba presente:
—¿Tienen ustedes autoridad para azotar a un ciudadano romano, y además sin haberlo juzgado?22.25 Cf. Hch 16.37-38; estaba estrictamente prohibido azotar a un ciudadano romano.
26 Al oír esto, el capitán fue y avisó al comandante, diciendo:
—¿Qué va a hacer usted? Este hombre es ciudadano romano.
27 Entonces el comandante se acercó a Pablo, y le preguntó:
—¿Es cierto que tú eres ciudadano romano?
Pablo le contestó:
—Sí.
28 El comandante le dijo:
—A mí me costó mucho dinero hacerme ciudadano romano.
Y Pablo respondió:
—Pues yo lo soy por nacimiento.22.28 En tiempos del emperador Claudio (41-54 d.C.) era posible comprar los derechos de ciudadanía romana.