3 Bendito sea el Dios 1.3 Ef. 1.3.y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación,
4 El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.
5 Porque de la manera que abundan en nosotros 1.5 cp. 4.10. Ga. 6.17. Fil. 3.10. Col. 1.24.las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.
6 Mas si somos atribulados, 1.6 2 Ti. 2.10.es por vuestra consolación y salud; la cual es obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos: ó si somos consolados, es por vuestra consolación y salud;
7 Y nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que 1.7 Ro. 8.17.como sois compañeros de las aflicciones, así también lo sois de la consolación.