25 Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.
2 Pablo vuelve á Jerusalem.
31 Por tanto, velad, acordándoos 20.31 cp. 19.8,10 y 24.17.que por tres años de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno.
36 Y como hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.
37 Entonces hubo un gran lloro de todos: y echándose en el cuello de Pablo, le besaban,
38 Doliéndose en gran manera por la palabra 20.38 ver. 25que dijo, que no habían de ver más su rostro. Y le acompañaron al navío.