26 Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: 8.26 Mt. 20.22. Stg. 4.3.porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que 8.26 Zac. 12.10. Jn. 14.16. Ef. 6.18.el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.
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