Al Músico principal: Salmo de David, 36 Sal. 18. tít.siervo del Señor.
1 LA iniquidad del impío me dice al corazón:
36.1 Ro. 3.18. No hay temor de Dios delante de sus ojos.
2 36.2 Dt. 29.19. Sal. 10.3. Lisonjéase, por tanto, en sus propios ojos,
Hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible.
3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude;
36.3 Jer. 4.22. No quiso entender para bien hacer.
4 36.4 Pr. 4.16. Mi. 2.1. Iniquidad piensa sobre su cama;
Está 36.4 Is. 65.2.en camino no bueno,
El mal no aborrece.
5 36.5 Sal. 57.10. Jehová, hasta los cielos es tu misericordia;
Tu verdad hasta las nubes.
6 36.6 Sal. 71.19. Ro. 11.33. Tu justicia como los montes de Dios,
Tus juicios abismo grande:
Oh Jehová, 36.6 Sal. 145.9. Neh. 9.6.al hombre y al animal conservas.
7 36.7 Sal. 31.19. ¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia!
Por eso los hijos de los hombres 36.7 Rt. 2.12.se amparan bajo la sombra de tus alas.
8 Embriagarse han de la grosura de 36.8 Sal. 27.4.tu casa;
Y tú los abrevarás 36.8 Job 20.17. Ap. 22.1.del 36.8 Sal. 46.4.torrente 36.8 Sal. 16.11.de tus delicias.
9 36.9 Jer. 2.13. Jn. 4.10,14. Porque contigo está el manantial de la vida:
36.9 1 P. 2.9. En tu luz veremos la luz.
10 Extiende tu misericordia á 36.10 Jer. 22.16.los que te conocen,
Y tu justicia á los rectos de corazón.
11 No venga contra mí pie de soberbia;
Y mano de impíos no me mueva.
12 Allí cayeron los obradores de iniquidad;
Fueron rempujados, y no pudieron levantarse.