1 DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti 63.1 Is. 26.9.de mañana:
63.1 Sal. 42.2. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea,
En tierra de sequedad y transida sin aguas;
2 Para ver 63.2 Sal. 27.4.tu fortaleza y tu gloria,
Así como te he mirado en el santuario.
3 63.3 Sal. 30.5. Porque mejor es tu misericordia que la vida:
Mis labios te alabarán.
4 Así 63.4 Sal. 104.33.te bendeciré en mi vida:
En tu nombre 63.4 Sal. 119.48.alzaré mis manos.
5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma;
Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
6 Cuando 63.6 Sal. 42.8.me acordaré de ti en mi lecho,
Cuando meditaré de ti en las velas de la noche.
7 Porque has sido mi socorro;
Y así 63.7 Sal. 61.4.en la sombra de tus alas me regocijaré.
8 Está mi alma apegada á ti:
Tu diestra me ha sostenido.