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Protecção e Segurança

17 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.

18 Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.

19 En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.

Lucas 21:17-19

17 Vanidad es el caballo para salvarse: Por la grandeza de su fuerza no librará.

18 He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia;

19 Para librar sus almas de la muerte, Y para darles vida en el hambre.


22 Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.


3 Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.


17 Allí haré reverdecer el cuerno de David: He prevenido lámpara á mi ungido.

18 A sus enemigos vestiré de confusión: Mas sobre él florecerá su corona.


31 El caballo se apareja para el día de la batalla: Mas de Jehová es el salvar.


8 Jehová cumplirá por mí: Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No dejarás la obra de tus manos.


19 Si quisiereis y oyereis, comieréis el bien de la tierra:

20 Si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos á espada: porque la boca de Jehová lo ha dicho.


6 La justicia guarda al de perfecto camino: Mas la impiedad trastornará al pecador.


2 El solamente es mi fuerte, y mi salud; Es mi refugio, no resbalaré mucho.


3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.


18 Ejecutad, pues, mis estatutos, y guardad mis derechos, y ponedlos por obra, y habitaréis en la tierra seguros;


9 Y será Jehová refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.


22 Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.


11 Porque sol y escudo es Jehová Dios: Gracia y gloria dará Jehová: No quitará el bien á los que en integridad andan.


8 Y he sido contigo en todo cuanto has andado, y he talado á todos tus enemigos de delante de ti, y hete hecho grande nombre, como el nombre de los grandes que son en la tiera.


1 Cántico gradual: para Salomón. SI Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guarda.


10 Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan á Jehová, no tendrán falta de ningún bien.


11 Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.


1 Salmo de David. BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y mis dedos á la guerra:

2 Misericordia mía y mi castillo, Altura mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí.


10 Torre fuerte es el nombre de Jehová: A él correrá el justo, y será levantado.


7 Caerán á tu lado mil, Y diez mil á tu diestra: Mas á ti no llegará.


15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.


10 Los que á Jehová amáis, aborreced el mal: Guarda él las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra.


18 Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda á sí mismo, y el maligno no le toca.


8 Mejor es esperar en Jehová Que esperar en hombre.


7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.


16 Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente.


6 De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me hará el hombre.


11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.


11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros.

12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese.


1 Michtham de David. GUARDAME, oh Dios, porque en ti he confiado.


11 Y alegrarse han todos los que en ti confían; Para siempre darán voces de júbilo, porque tú los defiendes: Y en ti se regocijarán los que aman tu nombre.

12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Lo cercarás de benevolencia como con un escudo.


10 Tú, el que da salud á los reyes, El que redime á David su siervo de maligna espada.


14 Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis quedos.


11 Empero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.


23 Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.


8 ¿Robará el hombre á Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? Los diezmos y las primicias.

9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

10 Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.


27 El eterno Dios es tu refugio Y acá abajo los brazos eternos; El echará de delante de ti al enemigo, Y dirá: Destruye.


1 Salmo de David. JEHOVA es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?


6 Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

7 El provee de sólida sabiduría á los rectos: Es escudo á los que caminan rectamente.

8 Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos.


7 Por cuanto el rey confía en Jehová, Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.

8 Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; Tu diestra alcanzará á los que te aborrecen.

9 Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehová los deshará en su furor, Y fuego los consumirá.


1 Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.


30 Dios, perfecto su camino: Es acendrada la palabra de Jehová: Escudo es á todos los que en él esperan.


25 El justo come hasta saciar su alma: Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.


4 Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: Ensalzad al que sube sobre los cielos En JAH su nombre, y alegraos delante de él.

5 Padre de huérfanos y defensor de viudas, Es Dios en la morada de su santuario:


1 Cántico gradual. ALZARÉ mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro.

2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero; Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda á Israel.

5 Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7 Jehová te guardará de todo mal: El guardará tu alma.

8 Jehová guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.


22 Jehová redime el alma de sus siervos; Y no serán asolados cuantos en él confían.


5 Toda palabra de Dios es limpia: Es escudo á los que en él esperan.


17 Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; y tú condenarás toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mí, dijo Jehová.


11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.


8 A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido.


29 Tenlo pues ahora á bien, y bendice la casa de tu siervo, para que perpetuamente permanezca delante de ti: pues que tú, Jehová Dios, lo has dicho, y con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre.


5 Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos á Jerusalem, amparando, librando, pasando, y salvando.


17 Aprended á hacer bien: buscad juicio, restituid al agraviado, oid en derecho al huérfano, amparad á la viuda.


32 Porque ¿qué Dios hay sino Jehová? ¿O quién es fuerte sino nuestro Dios?


7 Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.


8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.


12 Y á Benjamín dijo: El amado de Jehová habitará confiado cerca de él: Cubrirálo siempre, Y entre sus hombros morará.


4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad.


10 Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.


8 No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.


3 Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.


1 Salmo de David, cuando huía de adelante de Absalom su hijo. OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí.

2 Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)

3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.

4 Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)

5 Yo me acosté, y dormí, Y desperté; porque Jehová me sostuvo.

6 No temeré de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra mí.


19 Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salud. (Selah.)


26 Y daré á ellas, y á los alrededores de mi collado, bendición; y haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán.


1 Salmo de David. JEHOVA es mi pastor; nada me faltará.


3 Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.


33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.


35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado.

36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y no titubearon mis rodillas.


6 Puso luego David guarnición en Siria la de Damasco, y fueron los Siros siervos de David sujetos á tributo. Y Jehová guardó á David donde quiere que fué.


14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye.

15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado.


25 Mozo fuí, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan.


19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.


6 Jehová está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.


6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra.

7 Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían. De los que se levantan contra tu diestra.

8 Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas,

9 De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me cercan por la vida.


7 Que hace derecho á los agraviados; Que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;

8 Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos.

9 Jehová guarda á los extranjeros; Al huérfano y á la viuda levanta; Y el camino de los impíos trastorna.


1 Al Músico principal: Salmo de David. OIGATE Jehová en el día de conflicto; Defiéndate el nombre del Dios de Jacob.

2 Envíete ayuda desde el santuario, Y desde Sión te sostenga.


26 Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de ser preso.


20 Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié.

21 Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.


6 Jehová guarda á los sinceros: Estaba yo postrado, y salvóme.

7 Vuelve, oh alma mía, á tu reposo; Porque Jehová te ha hecho bien.

8 Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de desbarrar.

9 Andaré delante de Jehová En la tierra de los vivientes.


7 Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto á sus siervos los profetas.


114 Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado.


9 El que camina en integridad, anda confiado: Mas el que pervierte sus caminos, será quebrantado.


12 El avisado ve el mal, y escóndese, Mas los simples pasan, y llevan el daño.


35 Y á ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada.


1 EL que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré.


12 Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero: mas la sabiduría excede en que da vida á sus poseedores.


14 Así también ordenó el Señor á los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.


26 En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos.


22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.


7 El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende.


20 Nuestra alma esperó á Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.


11 Estableceré mi pacto con vosotros, y no fenecerá ya más toda carne con aguas de diluvio; ni habrá más diluvio para destruir la tierra.


7 Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)


16 Yo empero cantaré tu fortaleza, Y loaré de mañana tu misericordia: Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia.


13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.


6 Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios.


25 Porque habré embriagado el alma cansada, y henchido toda alma entristecida.


11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas á los que le piden?


29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.

30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

31 Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos.


6 Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.


10 Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto: Ensancha tu boca, y henchirla he.


9 Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación,

10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.


4 Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo: yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.


7 Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.


31 ¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?


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