24 Porque
1.24 Is. 40.6,8. Stg. 1.11. Toda carne es como la hierba,
Y toda la gloria del hombre como la flor de la hierba:
Secóse la hierba, y la flor se cayó;
25 1.25 Sal. 119.89. Mt. 24.35. Mas la palabra del Señor permanece perpetuamente.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.