5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo:
12.5 Pr. 3.11,12. Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor,
Ni desmayes cuando eres de él reprendido.
6 Porque el Señor al que ama castiga,
Y azota á cualquiera que recibe por hijo.