38 Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual 11.38 Mt. 27.60. cp. 20.1tenía una piedra encima.
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38 Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual 11.38 Mt. 27.60. cp. 20.1tenía una piedra encima.
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