6 Yo contesté:
«¡Ay, Señor! ¡Yo soy muy joven y no sé hablar!»1.6 Jeremías no quiere decir, como Moisés, que él es torpe para hablar (Ex 4.10; 6.12), sino que aún no tiene la edad requerida para participar activamente en la vida pública. En el antiguo Israel, era muy apreciada la sabiduría de los ancianos y las personas de poca edad debían guardar silencio en presencia de los mayores (cf. Job 32.4,6); por eso Jeremías objeta que sus palabras, por ser las de alguien demasiado joven, carecerían de autoridad.
7 Pero el Señor me dijo:
«No digas que eres muy joven.
Tú irás a donde yo te mande,
y dirás lo que yo te ordene.1.7 El Señor no acepta la objeción, porque él tiene poder para hacer oír su palabra por medio de quien él quiere. Cf. Ex 4.11-12; véase Jue 6.15 n.