Promesas del Señor a Baruc#45.1-5 Baruc, lo mismo que su maestro Jeremías, debió desempeñar su misión en circunstancias particularmente difíciles, que fueron para él causa de desaliento; pero el Señor lo reconfortó con una promesa especial.
1 El año cuarto del gobierno de Joaquim,45.1 El año cuarto... Joaquim: Véase Jer 36.1 n. hijo de Josías, rey de Judá, mientras Baruc, hijo de Nerías,45.1 Acerca de Baruc, hijo de Nerías, el discípulo, secretario y estrecho colaborador de Jeremías, véase Jer 32.12 n. escribía lo que el profeta Jeremías le dictaba,45.1 Lo que el profeta Jeremías le dictaba: Cf. Jer 36.4,27-28,32. dijo Jeremías a Baruc: 2,3 «Tú, Baruc, dices: "¡Ay de mí! ¡El Señor no me da sino penas y dolores! Ya estoy cansado de llorar y no encuentro ningún alivio." Pues el Señor dice respecto de ti,45.2-3 Esta expresión de desaliento trae a la memoria las «Confesiones» del profeta Jeremías (véase Jer 11.18—12.6 n.).4 y me manda que te diga: "Yo destruyo lo que construí, y arranco lo que planté.45.4 Sobre el uso de estos verbos, véase Jer 1.10 n. Y lo mismo haré con toda la tierra. 5 ¿Quieres pedir para ti algo extraordinario? Pues no lo pidas, porque yo voy a enviar calamidades sobre toda la humanidad. Pero al menos permitiré que conserves tu vida por dondequiera que vayas. Yo, el Señor, lo afirmo."»45.5 El texto no especifica la naturaleza de la cosa extraordinaria que Baruc esperaba alcanzar. Sin embargo, el sentido de este oráculo divino es suficientemente claro: en medio de una crisis que amenazaba con no dejar nada en pie, era inútil pretender grandes cosas; debía contentarse con poner a salvo su vida. Cf. Jer 38.2.