9 »Nada hay tan engañoso y perverso17.9 Y perverso: Lit. y sin remedio, es decir, irremediablemente enfermo.
como el corazón humano.
¿Quién es capaz de comprenderlo?
10 Yo, el Señor, que investigo el corazón
y conozco a fondo los sentimientos;17.10 Sal 7.9(10); Jer 11.20; Ap 2.22-23.
que doy a cada cual lo que se merece,
de acuerdo con sus acciones.»17.10 Véanse las referencias en Ro 2.6 n. y cf. Pr 24.12; Ez 18.30; Eclo 16.12,14;Mt 16.27.