1 El Señor se dirigió a mí, y me dijo: 2 «Baja a la casa del alfarero18.2 La mención de la Puerta de los Tiestos junto al Valle de Ben-hinom (véase Jer 19.2 nota) hace suponer que la casa del alfarero se encontraba cerca de ese valle, al sur de Jerusalén. y allí te comunicaré un mensaje.» 3 Yo, Jeremías, bajé y encontré al alfarero trabajando el barro en el torno. 4 Cuando el objeto que estaba haciendo le salía mal, volvía a hacer otro con el mismo barro, hasta que quedaba como él quería.
5 Entonces el Señor me dijo: 6 «¿Acaso no puedo hacer yo con ustedes, israelitas, lo mismo que este alfarero hace con el barro? Ustedes son en mis manos como el barro en las manos del alfarero. Yo, el Señor, lo afirmo.