31 El Señor afirma: «Vendrá un día en que haré una nueva alianza31.31 Nueva alianza: El mensaje de esperanza contenido en el «Libro de la consolación» (véase Jer 30.1-9 n.) llega a su punto culminante con este anuncio de un nuevo pacto o alianza del Señor con Israel. La antigua alianza se había roto a causa de los pecados e infidelidades del pueblo. Pero ahora el Señor anuncia un nuevo comienzo: él no sólo va a sustituir la alianza sellada en el Sinaí por una nueva, sino que va a transformar el interior de cada uno, a fin de hacerlo dócil a la voluntad de Dios e infundirle el deseo de no apartarse nunca más de él. Esta inquebrantable fidelidad al Señor hará que el nuevo pacto sea también una alianza eterna (Jer 32.40). con Israel y con Judá.31.31 Cf. Mc 14.24; 1 Co 11.25; 2 Co 3.6.32 Esta alianza no será como la que hice con sus antepasados, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto; porque ellos quebrantaron mi alianza,31.32 Quebrantaron mi alianza: La alianza del Sinaí imponía a Israel la obligación de cumplir fielmente la voluntad de Dios, expresada de modo especial en los mandamientos y prescripciones de la ley mosaica. Al no cumplir con esta obligación, Israel había hecho que la alianza quedara reducida a letra muerta. a pesar de que yo era su dueño. Yo, el Señor, lo afirmo. 33 Esta será la alianza que haré con Israel en aquel tiempo: Pondré mi ley en su corazón y la escribiré en su mente.31.33 Citado en Heb 10.16. Este v. especifica la auténtica novedad de la alianza prometida para el futuro: la ley del Señor ya no estará escrita en tablas de piedra (cf. Ex 24.12; 31.18; 34.1; Dt 4.13) sino en corazones humanos (2 Co 3.3). Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.31.33 Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo: Véanse las referencias en Jer 7.23 n. Yo, el Señor, lo afirmo.