14 El Señor afirma: «Regresen, hijos rebeldes, pues yo soy su dueño.3.14 En el texto hebreo hay un juego de palabras entre el vocablo dueño y el nombre del dios cananeo Baal, que significa dueño, esposo o señor. La idea que se quiere afirmar es que Israel pertenece al Señor, no a Baal. Tomaré uno de cada ciudad y dos de cada clan, y los haré volver a Sión.3.14 Este v. anuncia un nuevo comienzo para Israel y para Judá. La reconciliación con el Señor tendrá como consecuencia la reunificación de los dos reinos en un solo pueblo de Dios. Pero no puede haber reconciliación sin una vuelta sincera al Señor. Acerca de Sión, véase Sal 2.6 n.