12 »¡Cómo caíste del cielo,14.12 Ap 8.10; 9.1 contienen un eco de esta frase.
lucero del amanecer!14.12-15 Aquí se compara al rey de Babilonia con el lucero del amanecer, astro que los cananeos tenían por un dios que había querido ponerse a la cabeza de los demás dioses (v. 13). Ese dios, según creían los cananeos, habitaba en un monte ubicado en un lejano punto en el norte. Con esta imagen, el autor ridiculiza el orgullo y la arrogancia del rey de Babilonia, insinuando que también él será derribado como aquel dios pagano. Cf. el pasaje sobre la caída del rey de Tiro en Ez 28.11-19.
Fuiste derribado por el suelo,
tú que vencías a las naciones.
13 Pensabas para tus adentros:
"Voy a subir hasta el cielo;
voy a poner mi trono
sobre las estrellas de Dios;
voy a sentarme allá lejos en el norte,
en el monte donde los dioses se reúnen.
14 Subiré más allá de las nubes más altas;
seré como el Altísimo."
15 ¡Pero en realidad has bajado al reino de la muerte,
a lo más hondo del abismo!14.13-15 El NT aplica esta idea a Cafarnaúm (cf. Mt 11.23; Lc 10.15).