22,23 Las cuerdas de esas naves
no pueden sostener el mástil;
la vela no se puede extender.33.22-23 Con la imagen de una nave mal aparejada, se sugiere que el enemigo tiene grandes planes, pero pocas posibilidades de ejecutarlos.
Arrebataremos tantas riquezas a los enemigos,
que hasta el ciego recibirá su parte
y los lisiados se dedicarán al saqueo.
Porque el Señor es nuestro juez,
nuestro legislador y nuestro rey,
y él nos salvará.33.22-23 El Señor es... nuestro rey: Aunque el rey del v. 17 no sea Dios en sentido estricto, no existe conflicto alguno, ya que el rey mesiánico ha de gobernar con autoridad divina.